
Total Eclipse, sobrecogedora obra para orquesta, coro y solistas vocales (tenor, contratenor y niño soprano), estrenada el 20 de junio del año 2000 en la Catedral de St. Paul y grabada un par de meses después, con el mismo reparto, en la Temple Church de Londres: James Gilchrist (tenor), Christopher Robson (contratenor), John Harle (saxofón), la Academy of Ancient Music y el Coro del New College de Oxford, dirigidos por Paul Goodwin. Me ha parecido muy sugerente la orquestación, que combina instrumentos antiguos y modernos (cuerdas, saxofón, oboe, trompetas, trombón y una rica percusión: dos timbales modernos, uno barroco, cuencos tibetanos y tam tam). En su estructura musical hay pasajes disonantes junto a otros más melódicos y tiene gran importancia la distribución de los músicos, creándose planos sonoros que tienen una connotación simbólica.
La otra obra que incluye el disco es Agraphon, para soprano y orquesta, estrenada el 29 de octubre de 1995 en Atenas. También me ha parecido una obra muy bella, aunque la soprano Patricia Rozario (que estrenó la obra) se las ve y se las desea para cantar su difícil parte: en los fragmentos más líricos, luce una voz suave y bonita; pero cuando la música es más intensa y dramática, su canto hace aguas, sobre todo en las notas extremas (los graves suenan huecos y algunos agudos están más gritados que cantados). He escuchado pocas obras de Tavener, pero todas ellas me han encantado y me he quedado con ganas de profundizar en su discografía.
