Sutherliano escribió:
Aunque fueran bastantes cientos... ¿son la mayoría, que es lo que defiende Supermaño? Pues poca gente fue al partido entonces
Hubiese apostado muchos euros y hubiese ganado a que iba a ser usted quien en este tema saliera a la palestra para tratar de justificar este tipo de cosas.
Le responderé.
En primer lugar, si hay un estadio que tiene motivos para estar de malas con este tema por el sin parangón anti madridismo que siempre llevó a gala Luis Aragonés desde que nació, ese estadio es el Santiago Bernabéu. Ayer se sumó (al no haber jugado en casa la liga el pasado fin de semana) al minuto de silencio. Y ni si quiera los más radicales ultra sur respiraron en ese momento.
La muerte de una persona no es nunca el escenario ideal para mofarse de ella o faltarla al respeto, se tengan motivos pequeños, regulares y grandes, y en concreto el sumatorio de motivos contra Luis que pueda tener el Ath Bilbao multiplicados por 100.000 no llega ni a la mitad de los que pueda tener el Real Madrid. Y mire la diferencia: silencio sepulcral en un estadio, y usted y supermaño me discuten si hablamos de cientos o de miles en el otro.
Que la afición y apoyo que presta la afición del Ath Bilbao a su equipo es si no la mejor, una de las mejores del mundo, es un cosa y es absolutísimamente cierta. Lo es, pero ello es perfectamente compatible con haber sido maleducada, irrespetuosa y de pésimo gusto el pasado domingo.
No hay que aplaudir pedos a nadie, señor "sutherliano" porque el deje de un tema pueda ser afín al de uno mismo, que ya sabemos por dónde van los tiros, y no es precisamente, como bien postea Tucker, que el amigo Luis fuera en su día un futbolista especialmente rechazado en San Mamés (curioso es que también es el único estadio que la tiene tomada con Iniesta, al que aplaude hasta el Bernabéu... qué raro, no?... preguntese las cosas en vez de tratar de buscarlas justificación con que si son 100, 1000 o 10000: pregúntese antes). ¿Ideas? Las que se quieran, por supuesto. Pero naveguemos todos por las sendas del respeto, buen gusto y sobre todo, sabia elección de los momentos óptimos o pésimos para expresar dichas ideas. Haciéndolo así, el resultado son silencios sepulcrales en todos los estadios: uno no? Ahí tiene usted por dónde navegó dicha afición, que por otro lado, insisto en ponerla una matrícula de honor como hinchada deportiva.