Es que ha sido una paliza en toda regla y de comentar algo, aparte del marujeo de lo bien que estuvieron los Red Hot Chili Peppers (ya está bien de tanto pop meloso), ha de ser puramente técnico.
El partido, pese a no tener emoción, fue una cosa muy curiosa. Se enfrentaba el mejor ataque de la liga, Denver Broncos, contra la mejor defensa de la liga, Seattle Seahawks. Pues el ataque de Denver fue absolutamente barrido. Peyton Manning, el quarterback más astuto y mejor lanzador, batió el récord de pases completados en una SB, peeeeero fue interceptado sin compasión y solo consiguió anotar cuando ya perdía de treintaymuchos. Anulado, neutralizado. Su hermano, Eli, tiene DOS trofeos y ya quisiera tener el talento de Peyton.
Pero es que el ataque de Seattle apenas avanzó tampoco y, por tanto, a la defensa de Denver no se le puede achacar NADA ¿Cómo es esto posible? Porque los puntos los consiguió LA DEFENSA de los seahawks. Y de todas las formas posibles incluyendo un siempre humillante safety (mucho peor que un gol en propia meta) en la primera posesión.
Yo jugaba de "defensa libero-strong safety-whatever" y prefiero los equipos rocosos a los que hacen fuegos artificiales con marcadores más propios de baloncesto. Así que, aunque ningún de esos equipos me hace tilín a priori, disfruté como un puerco en un lodazal.

Una jauría de perros de presa, eso es lo que era la defensa de Seattle.
