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Me sorprende que los últimos pontífices, BXVI y Francisco, coincidan en su admiración por Mozart.
Pero...Francisco me deja con inquietud al referirse a Wagner y en particular a su Anillo del Nibelungo favorito, el de "Furt" en la Scala (1950). Lo bajé de Pristine records a un precio elevado, y si bien me impresionó Furt, me pregunto si el anillo del mismo director en Roma es superior.
Aquí están los pasajes de la entrevista al Papa en el que se refiere a la música y a la ópera:
1) “En música amo a Mozart, obviamente. Aquel ‘Et Incarnatus est’ de su Misa en Do es insuperable: ¡te lleva a Dios! Me encanta Mozart interpretado por Clara Haskil. Mozart me llena: no puedo pensarlo, tengo que sentirlo. A Beethoven me gusta escucharlo, pero prometeicamente. Y el intérprete más prometeico para mí es Furtwängler. Y después, las Pasiones de Bach. El pasaje de Bach que me gusta mucho es el Erbarme Dich, el llanto de Pedro de la Pasión según San Mateo. Sublime. Después, a distinto nivel, no de la misma intimidad, me gusta Wagner. Me gusta escucharlo, pero no siempre. La Tetralogía del anillo, dirigido por Furtwängler en la Scala el año 1950 es lo mejor que hay. Sin olvidar Parsifal dirigido el ’62 por Knappertsbusch”.
2) “¿Cuándo deja de ser válida una expresión del pensamiento? Cuando el pensamiento pierde de vista lo humano, cuando le da miedo el hombre o cuando se deja engañar sobre sí mismo. Podemos representar el pensamiento engañado en la figura de Ulises ante el canto de las sirenas, o como Tannhäuser, rodeado de una orgía de sátiros y bacantes, o como Parsifal, en el segundo acto de la ópera wagneriana, en el palacio de Klingsor. El pensamiento de la Iglesia debe recuperar genialidad y entender cada vez mejor la manera como el hombre se comprende hoy, para desarrollar y profundizar sus propias enseñanzas”.
Nota: Tomado de la revista Razón y Fe.
_________________ Baudelaire amó la música de Wagner por ser la única capaz de levantar un edificio real (Ernst Bloch)
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