Jardín de oriente es una ópera en un acto y dos cuadros de Joaquín Turina (1882 - 1949), libreto original del matrimonio Martínez Sierra, María (María Lejárraga) (1874 - 1974) y Gregorio (1881 - 1947). La obra fue estrenada el 6 de marzo de 1923 en el Teatro Real de Madrid, haciendo pareja con los
Payasos de Leoncavallo, con la dirección de Arturo Saco del Valle (1869 -1932), y una jovencísima Matilde Revenga (1902 - 1985) en el papel de Galiana. Tras el estreno, la ópera pasó al olvido. Con motivo del centenario del nacimiento de Joaquín Turina, fue puesta en escena en el Teatro de la Zarzuela de Madrid en febrero de 1982. El 13 de enero de 1999 fue interpretada en la sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Madrid, en versión de concierto, con motivo del cincuentenario de la muerte de Turina, grabación que estoy escuchando en este momento. Supongo que, lamentablemente, habrá que esperar hasta 2082 para volver a escucharla en un Teatro ...

En una entrevista con el maestro Turina publicada en 1923 podemos leer: "En la misma temporada que se estrenó en Madrid la comedia lírica
Margot se nos ocurrió hacer un viaje por el norte de África a [María Lejárraga de] Martínez Sierra y a mí. (...) Yo tomé algunas fórmulas de música árabe, transcribí una plegaria a hurtadillas en una mezquita de Tánger, plegaria que he puesto, íntegra, en la obra. Hicimos una primera versión titulada
Laberinto que se iba a estrenar en Barcelona. De esta primera versión ha quedado muy poco; en el verano de 1922 la volvimos a sacar y entonces hicimos una ampliación, conservando algo y transformándola en una obra casi nueva que titulamos, ya definitivamente,
Jardín de Oriente".
Personajes e intérpretes de la
grabación, disponible en Youtube:
Galiana - tiple: Inmaculada Egido.
Omar - barítono: José Julián Frontal.
Zaida - contralto: María José Suárez.
Celinda - tiple: Manuela Soto.
El genio de la fuente - tenor (o tiple en su defecto): Joaquín Asiain.
Hassán - tenor: Joaquín Asiain.
El sultán (no canta) - Dos moros (comprimarios) - Mujeres y danzarinas del harem - Soldados de Omar y del sultán.
Coro de la comunidad de Madrid, Miguel Groba
Orquesta Sinfónica de Madrid, Andrés Zarzo
Cuadro primero. Sala en el harem del Palacio. Las mujeres del harem rodean al sultán, que está sentado en un montón de almohadones y fuma el narguilé. Están en un instante de calma. Una se levanta, se acerca al sultán y ejecuta un paso de danza. Como el sultán no se interesa, la danzarina retrocede lentamente y se deja caer con mal humor sobre uno de los divanes. Se levanta otra y danza otro poco delante del sultán, que tampoco le hace caso. Otras dos se acercan con un cesto de frutas que el sultán no acepta. Se oye una marcha lejana. Un eunuco entra y se inclina pidiendo órdenes. El sultán da permiso. Entra Galiana seguida de Zaida, de Celinda y de un séquito de esclavas. Las esclavas rodean a Galiana y la despojan de sus velos. Todas las mujeres se levantan y danzan, mientras cantan Galiana, Zaida y Celinda ("Esperando está la rosa"). Continúa la danza. Llamarada de incendio. Se interrumpe el baile. Toques de trompetas. Alarma general. Precipitadamente entran esclavos que llaman al sultán y, trayéndole sus armas, le ayudan a ponérselas. Al salir el sultán, seguido de sus mujeres, tropiezan con los guerreros enemigos que invaden el harem. Desconcierto, intento de fuga, desmayos, ferocidad de los guerreros que hacen presa en las mujeres. El sultán logra salir con sus esclavos. Aumenta el incendio. Queda sola la escena. (Escena mímica de las tres mujeres, Galiana, Zaida y Celinda buscando salida). Huyen al fin. Telón.

Cuadro segundo. Jardín del Palacio. Entra Galiana huyendo ("Por aquí, por aquí, entrad"), seguida por Zaida y Celinda, que se sientan en el suelo. Galiana contempla el huerto, se acerca a la fuente y coge el agua entre las manos ("Esta es la fuente que todo lo sabe"). Invita a Zaida y Celinda a acercarse ("¿No queréis beber y saber?"). Zaida afirma que ya es muy vieja, que el destino se ha olvidado de ella. Celinda coge el agua y mira, pero no ve nada. Con desaliento, tira el agua y vuelve a sentarse. Zaida la acaricia, consolándola. Galiana vuelve a coger el agua. Se escucha ruido. "¡Ah! vienen... vienen...", grita Celinda. Se esconden. Entran Omar y Hassán ("Este es, Señor, el jardín del Harem"). Entran las mujeres y detrás de ellas los soldados. Las mujeres imploran piedad a Omar, que la concede ("¡Callad, callad! no moriréis"). Danza. Omar ordena que cese la danza y pregunta quién es la sultana. Hassan responde que no hay; el sultán vencido tenía dispuesta su boda, pero la elegida ha desaparecido. Omar ordena que le dejen solo. Las mujeres y los soldados se retiran y Hassán también se va. Omar queda solo ( aria :"Calle toda voz ... He tenido un sueño"). Se sienta en el banco y se duerme. Salen las tres moras ("Se ha dormido. Huyamos"). Galiana se acerca y tropieza ... con un puñal. "¡Mátale!", gritan Celinda y Zaida. "¡Morirás!", dice Galiana con ira. Se acerca, pero al verle la cara deja caer el puñal. Es el mismo rostro que había visto en el agua. El sultán despierta; Celinda y Zaida huyen. Dúo de amor de Galiana y Omar ("¿Qué quieres?, ¿Qué buscas?"). Aparece Zaida con dos moros, ("¡Venid, venid, está solo!") dispuestos a apuñalar a Omar. Galiana se interpone y recibe el golpe. Omar mata a uno de los moros. Entra Hassán seguido de los soldados de Omar. Zaida y el moro superviviente imploran perdón. Omar ve a Galiana en el suelo y se precipita sobre ella, creyendo que está muerta. Pero no, sólo está herida. Los soldados y las mujeres se retiran tumultuosamente. Hassán también se va. Omar y Galiana cantan juntos : "¡El amor dormía junto al surtidor! ¡Pelearon la Muerte y la Suerte y triunfó el Amor!". Al decir estas palabras se ilumina fantásticamente el surtidor y aparece vagamente entre el agua el genio de la fuente. Todo el jardín adquiere un aspecto fantástico, y los amantes quedan junto a la fuente, adorándose a más y mejor, como sugestionados por el genio, que canta con voz pura y alta el triunfo del amor. Y tan alta, porque hay que ver la tesitura de la cancioncilla, que tiene varios las y asciende hasta el si natural. Asiain hace lo que puede, (52: 46). Galiana y Omar unen sus voces a la del genio y los tres juntos repiten "¡Pelearon la Muerte y la Suerte y triunfó el Amor!". Telón.
José Julián Frontal, barítono ligerito, bastante aseado, frasea con gusto su aria del segundo cuadro. Bastante bien también en el dúo con Galiana que canta a continuación, en el que tiene que alcanzar un sol3 sobre la vocal a, haciéndolo con cierta dificultad ... Inmaculada Egido va muy justa en la franja aguda, que para ella supone una dificultad extrema (ese si bemol ...).
Partitura.