
Poco convincente el Prólogo de la nueva Tetralogía del MET. Ni la puesta en escena ni la batuta andan muy avispados.
La nueva producción de Lepage, sustentada en los dichosos palitroques que suben y bajan continuamente, carece de fantasía y de impacto visual. Todo resulta muy prosaico y demasiado estático. Tampoco brilla la dirección de actores, salvo Fricka y Fasolt que salen mejor parados. Incluso un personaje bombón como Loge queda prácticamente desdibujado. Para rematar la faena, el final es un delirio
kitsch, "divino de la muerte", ideal para los festejos del Día del Orgullo Gay. Levine desde el foso tampoco está en su mejor noche: deslavazado, sin pulso para la narración, descentrado y con muy poco ángel todo.
Fruto de esa falta de brújula escénica y musical, el conjunto vocal, cuyo nivel global es bueno, parece un poco el ejército de Pancho Villa: cada uno hace la guerra por su cuenta.
Contundente el Alberich de Eric Owens, aunque pasa algunos apurillos en las frases que preceden a la maldición del anillo. Bien plantada (en todos los sentidos

) la Fricka de Stephanie Blythe. Aceptable el Wotan de Terfel, con un estupendo peinado a lo Veronica Lake; mucho mejor aquí que cuando "ladra" sus papeles de ópera italiana. No demasiado gritona, para lo que suele ser habitual, la Freia de Wendy Bryn Harmer. Conmovedor el Fasolt de Selig, y sonoro el Fafner de König. Un voceras el tenor que canta Froh, un tal Adam Diegel. Supuestamente bien el Donner de Dwayne Croft. Y digo supuestamente, porque me da la impresión de que en el teatro no se le debe escuchar demasiado. La voz parece reforzada artificialmente y eso le pasa factura en los Mi bemoles y en el Fa de su invocación final. Bien cantado, pero completamente anónimo escénicamente (se supone que por culpa de Lepage) el Loge de Richard Croft. Muy bueno el Mime de Gerhard Siegel, y de escaso fuste y bastante perdida en el limbo la Erda de Patricia Bardon.
No sé qué pasará en el resto de las jornadas, pero me temo que esta carísima e hiperpublicitada producción puede tener poco recorrido.