No, Sr. Zacarías, precisamente con Verdi al amarlo tanto y conocerlo tan bién, soy muy exigente y no me vale cualquier cosa. Desde luego, no me he ido al Alcalá Palace a ver Rigoletto o Traviata en plan bolo. A lo mejor a usted le monta el entrañable Amengual Lohengrin con 7 de orquesta y 4 de coro y se va a disfrutar de su idolatrado porque le insufla elementos místicos. Yo no.
A ver, luego lo mezcla todo. Si han invitado a niños que les ha gustado Parsifal. Genial!. Felicito al que haya tenido la iniciativa. Luego, esos niños, como hemos hecho todos con cosas que vimos en nuestros comienzo, descubrirán cómo es Wagner "comme il faut" y que lo que vieron fue un seucedáneo, pero si les sirvió para engancharse, perfecto.
No tiene que ver autoproclamarse como "Gurú" con tener razón siempre como afirma usted de sí mismo. Lo suyo es comprobable o no empirícamente con los hechos. Lo mío, es algo subejtivo, es decir soy un gurú para un grupo de lectores y/o aficionados a los que mis opiniones les parecen con criterio y una sólida guía. Nada más. También puedo serlo en sentido contrario para los que estén en las antípodas.
Mire, soy Verdiano e italianófilo, pero también me encanta Wagner y aunque no comparta el sectarismo del llamado Wagnerianismo y de algunos fanáticos wagnerianos, he escuchado mucho, he visto mucho y tengo también un sólido criterio. Sin ir más lejos, sobre la interpretación de ayer, coinciden conmigo muchos Wagnerianos de pura cepa que estuvieron ayer presentes y el propio amigo Gouver, que supongo no le negará su Wagnerismo, se ha mostrado esencialmente de acuerdo con mi análisis de la labor orquestal e interpretativa de ayer. Si a usted le parece que el genio de Leipzig debe interpretarse como si fuera Monteverdi o música antigua, yo no estoy de acuerdo, como no lo estaría si lo hicieran con Verdi.