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Bueno, pues yo asistí ayer, 2ª representación, con lleno casi total. Ciertamente, ahora que la clase política valenciana está totalmente oculta, y con las entradas sensiblemente más caras, NADIE va los estrenos de Les Arts !
Mis impresiones, hay que relativizarlas porque es una obra que jamás había escuchado, aparte de la escena final. Me pareció una obra digna de ser más conocida, donde se aprecian muchos momentos genuinamente geniales. Hay que agradecer en ese sentido el que Domingo haya puesto sus ojos en esta obra, porque si no, dudo mucho que se llegara a representar en Valencia. El montaje, que es importante, está hecho para D. Plácido, y la crónica, en buena lógica debe comenzar por él.
Encontré a Domingo bastante, bastante, más tocado que el año pasado en Thais. Me parece que Athanael, que me gustó, le iba más a su nueva singladura baritonal, que un papel tan dramático como el Dux Foscari. Los dos primeros actos pasaron sin pena ni gloria, apenas el dúo con Lucrezia levantó aplausos, más por la conocida belleza de los dúos Barítono - soprano Verdianos, que por los méritos de Domingo. La soprano se lo comía con patatas. Evidentemente se reservaba para la gran escena final. Ahí sí que logró emocionarnos y transmitir ese gran artista que ha sido. Pero NO ES UN BARITONO. Los graves eran inaudibles, entubados y con frecuencia lanzaba unos feos resoplidos. Evidentemente domina el estilo Verdiano, y eso con su centro, le bastó para emocionarnos, y obtener un triunfo personal, pero la comparación con grabaciones de este fragmento, el único que yo conocía de la obra, a cargo de barítonos de verdad, no la resiste.
La soprano Guaqun Yu me supuso una muy agradable sorpresa. Voz más que potente, corría por el teatro y dominaba los conjuntos. En el dúo se comió a D. Plácido y a todos, incluso con los conocidos excesos de decibelios de nuestro Director Titular. Pero además la voz es muy bonita, con afinación perfecta y buena técnica. Subía al registro alto con toda facilidad (Se atrevió incluso con una "messa di voce") . En mi opinión es bastante más que una lírica ancha, y siendo muy jóven creo que podrá ir a por otros papeles verdianos. Evidentemente, su italiano no es de lo mejor, pero me resultó más entendible que el de muchas sopranos anglosajonas. Como actriz, flojita.
El tenor Ivan Magrí, se lo curró lo suyo. Aparte de pasarse media obra colgado en una jaula, como el vídeo de Shakira, realizó un gran esfuerzo vocal, con un papel demasiado dramático para su voz. Esta tiene un buen timbre en el centro, pero los agudos son mates, velados e inseguros. Comenzó flojo, abusando del portamento, lo cual le dió un aire muy amanerado a su escena de entrada. Luego fué a más, de modo contínuo en la representación. En su última escena, estuvo muy bien, convincente y con estilo, rematando con un agudo muy cuidadosamente colocado. En cualquier caso, el Duca le iba más a su voz.
El bajo Buratto dejó ver una buena voz en las pocas frases que tiene. ¿Es posible que el papel sea tan corto?
Buena intervención a cargo de Mario Cerdá como Barbarigo, y muy flojo, sobreactuado el carcelero.
La orquesta y el coro, inmensos como de costumbre. En todos los sentidos.Son éstas nuestras grandes bazas, y lo que no debe de perderse en esta tremenda crisis. Las escenas de conjunto resultaron vibrantes, empastadas. En particular el concertante del final del 2º acto, y la primera escena del tercero. Ésta, con una inteligentísima puesta en escena, y con las intervenciones de Lucrezia, Loredano y Jacopo fué un momento estelar de la noche. La dirección de Omar Wellber, fué irregular. Logró momentos muy buenos, en la obertura, en las escenas de conjunto,- aunque con alguna destemplanza, marca de la casa-. Falto de fluidez en los dúos y en el trío del 2º acto.
Muy buen montaje, trasladando toda la acción a los subterráneos de Venecia, donde las escenas y personas se deslizaban sobre el agua estancada, creando una atmósfera muy evocadora del entorno político. Las cárceles muy de Piranesi. Dirección de actores flojita, no me resultaron convincentes ni Domingo ni la soprano Yu como actores. Vestuario esquemático, donde el rojo del Dux y del Consejo de los Diez, era como un cuchillo en la oscuridad. Buena iluminación, aunque no me gustó la proyección de textos, me pareció vulgar.
Con todos los defectos señalados, me alegré mucho de ver una obra tan poco frecuente, con un nivel bastante más que digno. Hubiera preferido a Nucci, pero si no es por Domingo,jamás se hubiera montado I Due Foscari. Valió la pena.
_________________ Prima la musica, poi le parole
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