Metropolitan Opera House
December 16, 1961 Matinee Broadcast
DAS RHEINGOLD {99}
Der Ring des Nibelungen: Cycle [82] Uncut
Wagner-Wagner
Wotan...................George London
Fricka..................Irene Dalis
Alberich................Ralph Herbert
Loge....................Karl Liebl
Erda....................Jean Madeira
Fasolt..................Jerome Hines
Fafner..................Ernst Wiemann
Freia...................Heidi Krall
Froh....................Robert Nagy
Donner..................Norman Mittelmann
Mime....................Paul Kuen [Debut]
Woglinde................Martina Arroyo
Wellgunde...............Rosalind Elias
Flosshilde..............Mignon Dunn
Conductor...............Erich Leinsdorf
Director................Nathaniel Merrill
Set designer............Lee Simonson
Costume designer........Mary Percy SchenckEstupendo registro que viene a complementar el
Siegfried de la misma temporada, dirección y teatro que publicó
Golden Melodram en su momento. ¿Se trata de un intento de ofrecer al comprador una nueva
Tetralogía (por episodios), aprovechando los impresionantes archivos sonoros de la MET, tal como se preguntaba
aquí Miguel Ángel González Barrio? Sea como fuere, en todo caso nos hallamos ante una representación que sigue siendo testimonio brillantísimo de una época dorada (y desaparecida) para el canto wagneriano. ¡Fíjense ustedes qué reparto era capaz de reunir el teatro americano todavía a principios de los años 60 del pasado siglo!
Hablando, en primer lugar, de los intérpretes más inspirados de esta versión destacaré --porque es uno de mis dioses favoritos--, el Wotan de George London, varonil, agresivo, premioso, intemperante, aunque dando muestras ya de algunos problemas en determinados pasajes más agudos de la partitura. No es el dios reflexivo y matizadísimo del gran Hotter, pero la calidad tímbrica, el torrente sonoro y el color hermosísimo y espeso de la voz de London siempre acaban convenciéndome del todo. Excelente, asimismo, la matizada y vibrante Fricka de Irene Dalis, pareja perfecta del bajo-barítono canadiense y diosa matronil impecable. No menos brillante es el Mime del imprescindible Paul Kuën, que hacía aquí su debut en el teatro norteamericano (¡¡a los 51 tacos!!) después de haber cantado durante años y en infinidad de ocasiones y sitios (en
Bayreuth primo loco) el personaje del maltratado herrero nibelungo: magistral lectura. Igualmente interesante --aunque el instrumento sea de menor fuste-- es el artero y escurridizo Loge que construye el tenor Karl Liebl, una voz pequeña que yo habría preferido oír, precisamente, en el papel de Mime (dejando, quizá, a Kuën como Loge). En último lugar, dentro de lo más destacable de este registro, la cavernosa, enigmática y misteriosa Erda de Jean Madeira, todo un
must de las temporadas neoyorquinas en ese papel. El resto de cantantes se mueven desde el muy correcto Donner de Norman Mittelman o el Fasolt de Jerome Hines, al menos convincente Alberich de un Ralph Herbert con voz demasiado gastada y blanca para el papel. Como curiosidad --y ya lo señalaba el propio González Barrio en la crítica señalada-- metidas en las aguas del Rin tenemos a tres ondinas encarnadas por una jovencísima Martina Arroyo (Woglinde) de 24 añitos, Rosalind Elias (Wellgunde) y Mignon Dunn (Flosshilde), que ofrecen una interpretación muy estimable.
Confío en que terminen saliendo al mercado las otras dos jornadas del ciclo que aún siguen pendientes.