Bueno, estuve el viernes y me gustó muchísimo. Lo mejor de lo que llevo de temporada. Crónica breve, que ando liadillo:
- Violeta Urmana es una primadonna, anteayer lo demostró. Hacía 5 años que no la veía y me compensó: hermosa voz, dominio del rol. Aunque tal vez los años y el variado repertorio le pase factura: apurada en muchos momentos, especialmente el agudo. Maravillosa su "Or Tutti, sorgete" o el precedente "Vieni t'afretta". Algunos agudos eran bonitos, otros no tanto. La escena del sonambulismo tuvo altibajos. Pero en general un canto bonito.
- Dmitris Tiliakos no decepcionó: es más, no me acordé de Carlos Álvarez, como creía. Cantante cumplidor, que se deja oir, voz para nada fea y buen actor.
- Dmitry Ulyanov tiene una bonita voz, sin duda. Bellísima la escena de la muerte de Banquo.
- Stefano Secco cumplidor pero irregular a mi gusto. Cuando su interpretación era secundaria estuvo muy bien

, soltando un agudo enorme en el "Schiudi, inferno", algo que suele hacer de notar más bien la soprano. En la "Paterna mano" estuvo con altibajos: momentos interesantes y otros algo feúchos. Pero bueno, no es para tirarle hortalizas.
La dirección de Teodor Currentzis me gustó muchísimo: vivaz, enérgica, apasionada y la orquesta sonó a gloria en muchísimos momentos : obertura, concertante del primer acto, acto segundo, final... así como el coro, que como siempre estuvo estupendo. Memorable la escena de las brujas. Tengo ganas de ver su versión del Requiem verdiano, en vista de esta genial función.
La puesta en escena de Cherniakov me gustó: todo muy teatral y fílmico. Lo del Google Maps era divertido

pero te situaba en una comunidad donde Macbeth tiene la casa más grande, y muy bien el efecto del pueblo destruido e incendiado en el interludio previo a la escena de sonambulismo. Y como siempre, la puesta en escena es rica en belleza plástica. Viendo los trabajos de este hombre: Onegin, Wozzeck (DVD) es evidente que le obsesionan dos cosas: el intimismo (que la escena transcurra en salones muy pequeños, como cajones, que intensifican la acción) y el colectivo.
En fin: excelente noche de ópera.