Ese es el problema. Yo tampoco me pierdo un Verdi (además uno de gran fuste) que tengo en mi ciudad, a tiro de piedra. Llámenlo enajenación religiosa.
Pero hoy en día es dificilísimo encontrar una función de Verdi satisfactoria. Y me preocupa más el reparto (incluyendo Urmana) que la puesta en escena, en este caso concreto. Sobre Currentzis declaro mi ignorancia (me gustó su Iolanta y nada más).
Exagerando, la alternativa actual no es si vemos un Verdi bien hecho o uno mal hecho, sino si se representa un Verdi o no.
Por ahora, cada momento tiene su afán, y lo que me inquieta en este momento es el cercano Boris. Al parecer, se ambienta en la Rusia soviética, lo que ya revela un notable vuelo de fantasía

por parte del equipo escenográfico que no resulta alentador. Tampoco lo resulta el hecho de que Mortier presuma de que parte del vestuario se busque en una tienda madrileña de ropas de segunda mano y asegure que este Boris es el más barato que existe.
http://entretenimiento.terra.es/cultura ... aRCRD.html Luego todo sea que la producción nos maraville.
Sería una pena otro fallido en Boris (yo no vi la puesta en escena del moscardón, pero he oído cosas muy divertidas sobre ella).