
Una
Tetralogía curiosa, rara de conseguir y muy irregular. Con razón se la ha llamado "
El Anillo de los errores". Fue "importante" en su momento (año 1968) porque en aquellas fechas las grabaciones integrales de la gran creación wagneriana eran infrecuentes. Pero después de la magnífica cosecha de recuperaciones restauradas que se ha ido produciendo en el mundo discográfico (Bodanzky, 1935-1937; Moralt, 1948-1949; Furtwängler, 1950 y 1953; Keilberth, 1952 y 1955; Krauss, 1953; Kna, 1956, 1957, 1958; Kempe, 1957 y 1961...) ha quedado como una grabación meramente testimonial (circunstancia que se acentúa por el hecho de que las grabaciones coetáneas --los Anillos de Solti y de Böhm, por ejemplo--, eran claramente superiores).
Lo que más llama la atención es la homogeneidad de los cantantes, que se mueven en un plano medio aceptable (en algunos casos notable), demostrando el excelente nivel de canto wagneriano que aún seguía habiendo en Centroeuropa por aquellos años. Y lo digo porque la mayoría de ellos eran auténticos desconocidos, pero profesionales que dominaban este repertorio. En cuanto a la dirección de Swarovsky, señalar que marca unos
tempi adecuados, aunque no termina de levantar el vuelo de la obra. Por otro lado, en más de una ocasión la orquesta parece ir a su bola, creando momentos de auténtica confusión sonora. Esta sensación quizá se vea amplificada por las peculiares y accidentadas condiciones de grabación en que se realizó el disco, y por el hecho de haberse registrado con sonido monoaural, en lugar de estéreo.
Pero no sigo. Mejor lean el artículo de Rota, porque está muy documentado y resulta bastante interesante. No estoy de acuerdo, sin embargo, con su opinión sobre Polke (que me parece un Wotan/Wanderer bastante creíble, aunque no llegue a la altura de los más grandes, claro está) y sobre la Brünnhilde de Kniplová (más flojita y liviana de lo que le conviene al papel). Totalmente de acuerdo con su opinión sobre la pareja de hermanos nibelungos y, en general sobre el resto de intérpretes.
En definitiva: una grabación para curiosos y para aficionados deseosos de profundizar en la discografía de la obra (pero poco más).