He votado notable.
Para mí el panorama es el siguiente.
Hay una soprano de la generación anterior que ha marcado la diferencia en el belcanto, que sigue haciendo historia todavía hoy y cuyas interpretaciones en ocasiones prefiero a las míticas de Sills, Caballé o Gencer.
Mariella Devia, claro. Para mí es la única indiscutible de hoy.
Luego está
Nina Stemme. Stemme es especial porque, además de un instrumento dotadísimo, una técnica depurada y un talento musical brillante, ha logrado unir todas esas virtudes a un desempeño escénico comprometido y excitante, siempre en colaboración con los grandes directores. En ese sentido es la consagración (por la perfecta unión entre lo vocal y las nuevas tendencias escénicas) de la línea iniciada por sopranos como Denoke o Mattila (siguiendo la estela de Norman o Silja). Por eso está para mí un peldaño por encima del resto.
Dos sopranos jóvenes que arrollan allí donde van, en repertorios amplísimos,
Harteros y
Westbroek. La segunda, además de la voz excepcional, tiene una personalidad desbordante, que ha forjado papeles que marcan una generación, como su Lady Macbeth de Mtsenk. A ver por dónde va tras su regreso. Y por supuesto, la maravillosa
Pieczonka, otra apasionante todoterreno. Diana
Damrau, por técnica y personalidad (aunque sea otra vocalidad), debería estar en este grupo, pero tras sus primeros años deslumbrantes su carrera no ha progresado como yo esperaba.
Al mismo nivel de excelencia, pero ya consagrada y sin nada que demostrar, Barbara
Frittoli, de técnica italianísima, una verdadera maestra para la historia. En el repertorio italiano, Sondra
Radvanovsky, claro, a pesar de algún defecto; todavía Violeta
Urmana; y la promesa cada vez más cumplida de Angela
Meade. A Martina Serafin apenas la he escuchado, así que no sé nada, pero seguro que está aquí. Y la enorme María José
Moreno, claro!
Netrebko, una de cal y una de arena, siempre estoy a la espera del flechazo que me enamore (medios los tiene todos), pero no llega. Demasiado subida en el artificial y autocomplaciente star system, me temo. Pero buena soprano, lo es.
Luego hay un grupo de sopranos de repertorio romántico alemán a bastante buen nivel. Goerke, Theorin, Herlitzius, etc. A mí no me entusiasman, pero son de gran calidad.
Ya en repertorios más especializados, Nuria
Rial, Roberta
Invernizzi, Karina
Gauvin, Maria Cristina
Kiehr o Veronique
Gens, verdaderas fueras de serie, irrepetibles en la música Antigua y el Barroco.
Y Anne
Schwanewilms es una refinadísima liederista.
Fleming, en plácida decadencia, y Dessay, perdidísima, ya no cuentan para calibrar el panorama actual, en mi humilde opinión. Daniela Dessì o Gruberova mucho menos. Out of bounds.
Una debilidad,
Patrizia Ciofi.

Y otra debilidad,
Mireille DelunschMe dejo varias importantes. Algunas aposta, otras se me habrán olvidado, pero éste es a grandes rasgos mi panorama actual de sopranos. Notable, sin duda, en comparación con otras épocas. Casi excelente, sobre todo si valoramos la enorme variedad de repertorios que hoy están cubiertos a gran nivel, y la diversidad de estilos y personalidades.