
Nos contaba el marqués delaforce que
Einojuhani Rautavaara, (Helsinki, 9 de octubre de 1928) es tal vez el compositor finés más conocido de nuestros días, y que la mejor descripción de su Ópera, Vincent, era "mucho ruido y pocas nueces".

La noche estrelladaPucciniana20, en
foroclasico, escribía:
"¡Así de apasionante puede llegar a ser la ópera moderna!" y "Victoria triunfal de lo moderno", así titularon los peródicos el estreno finlandés de Vincent. La ópera de Rautavaara es el resultado de años de intensa dedicación por parte de su autor en el estudio de la vida y la obra de Vincent van Gogh. No es casualidad que la fecha del estreno de la ópera fuera a conicidir con la del 100º aniversario de la muerte del pintor, en ocasión del cual también se montó en la cuidad de Amsterdam una sensacional exposición con sus pinturas, que atrajo en masa a los admiradores del artista. Para su partitura, Rautavaara se basó en (tres) series de doce tonos, las cuales utilizó a efectos de tonalidad para mezclarlas y variarlas a voluntad, y en una serie intérvalo (Intervallreihe), debida al compositor francés Olivier Messiaen. También se requiere el uso de un sintetizador DX7.

Todo ello conduce a un efecto tímbrico de gran intensidad. Al utilizar la técnica de los doce tonos sólo como método de construcción con miras a producir unos efectos dramáticos muy determinados, y no en los papeles de los cantantes, Rautavaara dispuso para éstos unas bases lineales con un grado mínimo de oscilación. Asimismo, el coro produce un gran efecto.

Cuervos sobre el trigalEl libreto, basado en fragmentos de las cartas de los hermanos Vincent y Theo van Gogh, utilizó algunos detalles biográficos del pintor. Más que los sucesos, la ópera invoca las visiones de un genio.
Rautavaara definió a Vincent como a "un cazador de luz", alguien que se sacrifica a sí mismo con tal de reconquistar el sol. En consecuencia, no quiso terminar la ópera con el suicidio del genio: "El último acto debía ser una apoteosis" La ópera termina con la visión de un "trigal" inundado de luz. Las pinturas de Van Gogh ejercen un importante papel en la fastuosidad escénica de Vincent.

La Iglesia de AuversHoy he escuchado por primera vez esta obra de Rautavaara, que dura alrededor de 100 minutos. Fue estrenada en Helsinki el 17 de mayo de 1990, y el propio compositor es el autor del libreto.
La primera impresión ha sido positiva, aunque, como ocurre en otras ocasiones, no disponer del libreto es un auténtico hándicap.