Me alegro que alguién reivindique a la Hertlizius, soprano tan atacada desde diversos ámbitos, incluido este foro, y que a mí siempre me ha parecido muy rescatable, especialmente en repertorio alemán. Voz, temperamento y entrega nunca le han faltado. A Dean Smith le ocurrió lo mismo en su Kaiser del Real: siempre sobrepasado por la orquesta. En muchos de los papeles que canta, su musicalidad no basta para compensar sus carencias vocales.
La Filarmónica de Viena tocando Frau ohne Shatten ha sido una de las experiencias más fascinantes que he vivido en un teatro. Efectivamente, casi da igual quien dirija, es una obra que llevan en el código genético. Veo en la distribución que aún se mantienen algunos nombres (por ejemplo Wolfgang Bankl como Geisterbote) respecto a la función que yo ví en enero de 2002 y cuyo cartel autografiado tengo colgado en mi habitación-museo operístico.

Cheryl Studer-Luana de Vol-Franz Grundheber y Jon Fredric West (a éste no le tapaba nadie, és más, en el cuarteto final apabulló a todos) fué el reparto en dicha ocasión.