Recital de la norteamericana en el "Miguel Delibes" de Valladolid acompañada por la Orquesta de Castilla y León, dirigidos por Miguel Harth-Bedoya.
Un concierto para disfrutar, para llorar y para ser seducido. Un programa a la medida de la Fleming que abarcó desde el barroco a la música de Barber pasando por el tamiz de Herrmann, Strauss, Mozart, Franz, Cilea, Leoncavallo y Puccini más las propinas de Strauss, Puccini, Korngold y Schubert.
Disfrutamos de una voz fresca, sensual, y de bello timbre aunque los graves sonaban un tanto "atubados" sobre todo cuando interpretaba las piezas en latin. En la primera parte destacó vocalmente (y musical) en una interesante Cleopatra en la Ópera
Antony and Cleopatra de Barber; una refinada
Arabella de Strauss y, de una sobriedad y lirismo en el lid
Morgen que arrebató cálidos aplausos. Espléndida.
En la segunda parte del recital pudo haber prescindido del "Panis angelikus" de la
Misa de Frank, de la coloratura de Mozart en la
Misa en do o de la curiosa
Bohème de Leoncavallo.
Pero los decibelios musicales aumentaron en el aria
Poveri fiori de
Adriana Lecouver, en el
Vissi d´arte de
Tosca y sobre todo en las tres nuevas propinas.
O mio babino caro, la canción de Marietta y el Ave María.Sublime interpretación que hicieron saltar lágrimas y aplausos. Emocionante.
La orquesta cumplidora, a la altura del recital y con empaste; aunque algunos momentos los metales...
Y como siempre, con la buena compañía de foreros de siempre y nuevos presentados
