Bueno, el caso es que tiene que existir alguien que escuche siempre al cantante en todas o la mayoría de sus actuaciones y le diga: "cuidado con esto o con lo otro, esa vocal está demasiado abierta o demasiado tensa, has cambiado el color aquí o allá... o lo que sea". Uno nunca es objetivo consigo mismo y además no se escucha igual que le escuchan los demás. Si a esa persona no le quieres llamar "profesor" (o no quieres que sea tu mismo profesor, el mismo que te da clases), llámale "entrenador", "mejor amigo", "sufridor

" o lo que sea. Alguien que no te diga "me ha encantado" cuando has destrozado un aria. O que te diga "pshhh, no está mal", cuando la has bordado.
Tú puedes
creer conocer tu voz a la perfección, pero, créeme, el que te escucha desde fuera es el que conoce el verdadero resultado. Ten en cuenta que tú te escuchas "por dentro", con toda la resonancia craneal, facial, etc de por medio.
