A ver, que se me insurreccionan! Varias cosas:

Tunner: Completamente de acuerdo en que la superioridad técnica de Jurinac, Lemnitz y della Casa sobre las otras tres anémicas es un hecho objetivo (porque si eso no lo es, nada lo es en esta arte), reconocido hasta por Siddharta, pero lo que quería decir era que esas señoras, además de hacer Mozart "técnicamente muchísimo mejor", lo hacen "como me gusta a mí" (en tempi, fraseo, esplendor armónico) y algo de ello es subjetivo (aunque no por ello menos real, al menos, en mí). Muy valiente por su parte reconocer que cuando se ha "mamado" una tradición vocal que ha configurado su afición (y lo ha llevado a gozar tantísimo durante tantísimos años), encajar las objeciones estilísticas es difícil. Comprenda, asimismo, que cuando yo me formé como aficionado la tradición vocal comenzaba a tender más a lo lírico (las divas se llamaban Caballé, Sutherland, Freni, Scotto, Sills, y ya no Milanov, Cigna, Callas, Cerquetti -es verdad que teníamos a la Nilsson, pero era más músico y menos volcán que la Varnay-) y la importancia musicológica de la partitura en su integridad (y no como coartada para la exhibición vocal) estaba creciendo. Por ello, cuando valoremos a unos mismos cantantes nunca lo haremos con las mismas gafas (a ud le puede parecer mesacamillera e iletrada mi indeferencia ante Mario Fillipeschi, pero al mismo tiempo, a mí lo que me parece iletrado es la carrera que se le permitió hacer a Giuseppe di Stefano), y aunque en esas discusiones muchas cosas serán objetivables, ninguna es La Verdad.

Siddharta: Asimismo muy valiente reconocer que "tu nido" operístico está en un lugar que no es el predilecto de las guías de navegación operística, y que no ocurre absolutamente nada por ello. Opción que, en lo subjetivo, respeto absolutamente (como si fuera yo quién para decirle a nadie lo que le tiene que gustar y lo que no); desde el punto de vista intersubjetivo, no obstante, solo me merece el mismo respeto en tanto que ello no suponga una renuncia voluntarista a la historia del canto grabado. Si tu Mariscala es Lott y no Schwarzkopf porque tu ideal del personaje es el de una mujer que se palpa las arrugas y eso la entristece en secreto (que es el personaje que hace Lott) y no el de una aristócrata quejumbrosamente instalada ante su espejo (que es un poco el rollo de Schwarzkopf) me parece perfecto y muy comprensible, pero si tu preferencia de Lott sobre Schwarzkopf es que a la primera la has visto en DVD y para la segunda tienes que oír unos CDs aburridos del año de maricastaña que vete a saber dónde estarán (y que encima a lo mejor te nublan la fe en lo que escuchas hoy día en un teatro), lo comparto mucho menos (salvo que asumas
-como los demás- que "así te lo aprendiste tú-. Y te lo dice (de corazón) uno que se ha oído prácticamente a todos los Nemorinos de las guías Michelín y solo ha llorado a lágrima viva con el habitualmente muy denostado de Petr Dvorsky.
-Loge: PRECIOSO ejemplo handeliano, es lo que quería decir con mi post. Muchas gracias.
-Lenz: Du bist der Lenz.
-Bicha: Dado que éste es el primer tema de los que abro yo que llega a su segunda página, ¿podemos aparcar la cocaína, porfa?

Gino: En efecto, como estoy intentando decir a Siddharta, este hilo quería tratar sobre las relaciones entre la parte más subjetiva de nuestras sensaciones y la más intersubjetivizable, es decir, la más objetiva. En realidad, solo pretendía decir que cuando decimos
esto es lo que más me gusta solemos dar a entender que es porque objetivamente es lo mejor, pero en esos juicios hay elementos subjetivos (que no son, por ello, ilegítimos) que si los confesamos, nos irá a todos mucho mejor. Aunque ello conlleve aceptar que los pilares de nuestra afición son más relativos de lo que nos gustaría (pero desde luego, nunca relativos del todo: Judith Butler no es aún la apóstol de nuestra era que ella quisiera).
(Perdón por no poneros flechita a todos; es que solo me deja poner 3 y se las he puesto a los destinatarios de los comentarios más extensos).