wotan74 escribió:
En una temporada donde se barajan 30-40 títulos si tiene cabida "lo de siempre",ya que estas óperas se representarán un máximo de 3-4 funciones,en una temporada donde hay unos 10 títulos ha de haber lo de siempre y lo que no es de siempre,más estas últimas que no las primeras si no parecen que las temporadas sean una fotocopia una de otra.No me vale una temporada de 10-12 títulos donde haya Aida,Boheme,Traviata,Tosca y Rigoletto...luego haya dos o tres de cupo linguístico y queden 2-3 óperas donde se pueda innovar y poner títulos no trillados,para mi esa es una temporada muy mal planificada ya me pueden venir voces de primera,pero los títulos no me seducen en nada.Otra cosa es una temporada donde haya uno o dos títulos para llenar y lo demás sea ópera donde se ofrecen títulos interesantes y no trillados mucho más productiva y beneficiosa a largo plazo.
Wotan74
Muy bien, es su opinión, ese sería su esquema de una temporada de ópera compuesta por 10-12 obras. Muy respetable y loable.
Igual de loable, espero, que la mía, que tiene diferencias sobre la suya, aunque le vuelvo a remitir a mi propuesta a modo de ejemplo y que me diga dónde pongo los títulos que usted lista, de los que yo, por cierto, tampoco tengo por qué huir, al contrario, pero quiero demostrar con ello que sin salirme de la historia del género hay tanto, tantísimo pendiente por hacer que por justicia y coherencia aunque solo sea por el puro volumen de producción importante existente, un 10-15% nuevo es un porcentaje más que razonable.
Yo no hablo de fotocopiar temporadas (esquema que por cierto, no funciona del todo mal en la Arena de Verona, pero dejemoslo a un lado eso). Yo podría proponerle 6 temporadas seguidas sin repetir ni un título en que la mayoría serían novedades o quasinovedades en Madrid en los últimos 15 años, y serían temporadas por las que la gente se daría de leches por conseguir entradas.
Probablemente sus propuestas, igualmente respetables, provoquen el efecto contrario: peleas por desprenderse de entradas adquiridas vía abono.
No se puede ni se debe imponer aleccionamientos o impuestos revolucionarios al aficionado. Si yo voy al Prado, quiero ver las Meninas, quiero ver la Rendición de Breda o la Anunciacion de Fra Angelico. No quiero que las escondan en un almacen argumentando que son "lo de siempre" y en su correspondiente lugar me cuelguen cuatro masturbaciones mentales de la nueva revolucionaria escuela de pintores nacidos en las Islas Feroe. No. Eso que lo expongan en lugares ad-hoc para ello, que existen, y que juzguen resultados: yo aguardaré unos cuantos minutos de cola hasta poder acercarme a un Velazquez, mientras esa exposición la disfrutarán bien los taquilleros, los encargados de seguridad, la señora de la limpieza, y sí, cuatro o cinco "enteraos" que irán ahí para luego sacar pecho públicamente de su hazaña.
Separemos las cosas y creemos ámbitos para que se desarrollen todos los estilos, y entonces, todos contentos, no?. No entiendo por qué el que puja por tendencias nuevas lo hace solo a costa de desplazar a los clásicos. Vuelvo a ponerle el ejemplo de dónde se encaminaría usted de haber dos grandes representaciones en Madrid a la misma hora el mismo día, una de "O Corvo Branco" y otra del "Tristan" o de "Guillermo Tell". Díganlo con sinceridad, por favor.