yo estuve
y me pareció:
1.- el programa , un tostón. Pero no me hagáis gran caso...es que a mi los lied definitivamente me aburren soberanamente. A los tres minutos de oir canciones de pajaritos, pastorcillos, ríos, lacitos, cómo te quiero, hay que no me quieres y fale-que te-pego...me coge hasta un ataque verista y yo, tan mozartiana, pido a gritos sangreeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee sangreeee .
Oimos los Dichterliebe op 48 y los Zwölf Gedichte op 35 de Schumann.
Los primeros, suerte para mi son bien cortos. En la segunda parte me interesó más el tema...Formalmente, de lo más mono...pero..un tostón.
2.- Ian..

qué elegancia!!!!!!!!!!. qué dicción del alemaán!..qué ambiente más bello supo recrear con la voz. Claro. Frágil. Serenamente apasionado. Un gran trabajo de preparación y estudio que supo comunicar al público. Realmente un tenor a la mozartiana. Una muy buena noche.
Sobre su voz...según una amiga a la que encontré allí Ian cantó los lied en su tonalidad original, la de barítono. Lo que, por una parte le da más méito puesto que nos enseñó que tenía un registro más amplio del esperable.
pero también , a mi juicio, fue lo que le provocó que en graves se me quedara forzado y ahogado. Que los cortara enseguida vamos. Y los agudos...pues siempre tenías la sensación de que por ahí debía volar más, irse ...y se quedaba contenido.
3.- me pasé toda la noche soñando con un Don Ottavio de Ian Bostridge...pero no es año Mozarttt???? queridos programadores míos del Liceu...aix...y nos traéis al señor Schumann...monñisimo, sí...pero...poqué no Don Ottavio????...ai...cuanto sin un Don Ottavio...
