Le Gouverneur escribió:
-Hoy las todopoderosas discográficas fabrican falsos ídolos para vender discos.
Hoy las discográficas no son tan poderosas y se pasan el 99,99% de su tiempo pensando qué hacen con Internet.
-No hay cantantes como los de antes.
No, no hay muchos, eso parece que es verdad, aunque se puede disfrutar de la ópera con toda la intensidad, porque hay cuestiones que se han mejorado mucho y se ven representaciones inolvidables.
-Cualquier tenor de tercera de los años 50 hoy sería rey y lo seguiríamos por todo el mundo
Cualquier tenor de los 50 de tercera fila también tendría dificultades para empezar la carrera hoy, especialmente si es un poco gordo. El público hoy es más exigente, aunque menos entendido porque son pocas las voces colocadas que se tienen de referencia.
-Es verdad que el negocio del disco está capa caída, pero también lo es que te encuentras a señores y señoras que graban discos con los grandes sellos (no en su casa o en un centro cultural de su barrio) y no se sabe ni de dónde han salido ni dónde han cantado y cuál es su background, si es que tienen alguno.
Entonces, el público, la mayoría sin criterio ni referencias, piensa que los que graban los discos son los buenos y hay que aplaudirlos.
-Para mí el público de hoy sería exigente si le diera igual que un tenor estuviera gordo, deforme, con tres verrugas en la cara, pero tuviera voz de ópera, bien emitida, supiera cantar legato, frasear, dominar el paso... Si todo eso le da igual o no tiene criterio para apreciarlo, pero valora que sean altos, delgados, guapos apolíneos, no es exigente, más bien es un público nefasto y cantamañanas.
-A mí que "otras cuestiones" en la ópera se hayan supuestamente "mejorado" me la trae al fresco, si la fundamental, que es la voz y el canto, está como está.
Yo nunca podré calificar una función de "inolvidable" sino tiene un mínimo nivel vocal. De otra manera damos mensajes nefastos, que pueden llevar, por ejemplo, a que terminen poniendo amplificación en los teatros (sino la hay ya). Conforme a ese prisma, la teoría sería: "Si "otras cuestiones" en la ópera ahora son magníficas (según algunos, porque yo no lo veo nada claro), pero los cantantes son funestos, ni tienen voz, ni la saben impostar, ni proyectar, ni mucho menos cantar, amplifíquemosles y así difrutaremos de lo lindo"
Como bien dice Domingo en la entrevista esa qe han enlazado en un hilo, algunos tan felices viendo la ópera en los cines y la prefieren al teatro. Ven los primeros planos de los cantantes, (hoy día, casi tod@s guapísim@s) y se les oye a todos fabulosamente...