Sin pretender rebajar el nivel del debate, resulta evidente si alguien lee la prensa deportiva, escucha la radio o ve la televisión que el señor Guardiola:
1.- Se queja de una presunta triquiñuela del Real Madrid con la longitud de la hierba del Santiago Bernabéu.
2.- Se queja de que la UEFA designe un árbitro portugués para el partido de ida de semifinales de Champions
3.- Se queja de la plaga de lesiones que asola su equipo (sin hablar de las bajas prolongadas del contrario a lo largo de la temporada: Kaká, Higuaín, Gago, ahora mismo Khedira, hasta hace poco Cristiano, Lass...)
4.- Se queja del estilo de juego de su rival (aquí le superan otros integrantes del Barcelona, como Xavi), que no deja al Barcelona desarrollar su fútbol, y pretende jugar de manera distinta a la santificada por la grey blaugrana, por lo que automáticamente propone "anti-fútbol", o deja al Barcelona como único equipo que realmente quiere "jugar al fútbol"....
5.- Se queja de que.... le pitan un fuera de juego, que es fuera de juego, pero por poco.
Es decir, una sesión de llanto intensiva en alguien que hasta hace poco parecía aspirar a flotar un par de metros sobre el suelo. Como justo antes de este cambio de actitud, ha sufrido una derrota dura ante su rival más enconado y, además, no las tiene todas consigo en cuanto a la eliminatoria de Champions, pues blanco y en botella, leche.