Ha pasado casi un mes y ya se ha levantado mucho polvo en esta casa.
Sin embargo, yo quiero romper una lanza a favor de una parte de las tareas de Mortier, aunque con matices : la programación de óperas modernas en la próxima temporada, y de algunas cosas que sí son innovadoras, aunque no todas.
Una lanza a favor de las óperas "modernas" y modernas : Mortier programa obras que, en mi opinión no se verían de otra forma y que son indispensables no sólo para el gran repertorio sino para el conocimiento y renovación de la ópera : porque una ópera como Saint François d'Assise, Y DIGAN LO QUE DIGAN, ya pertenece al gran repertorio. Y óperas como Krol Roger, Ainadamar, la orquestación de Poppea por Boesmans, y otras que tenía en mente : La Pasajera, una obra de Glass, son obras que el público debe conocer, porque los públicos deben crecer, no estancarse. La ópera necesita ampliarse a nuevas obras, renovarse.
Ahora bien, esto, hay que hacerlo moderadamente porque la ópera moderna no es fácil de digerir. Y no me venga nadie con el cuento de que Moral programaba óperas del siglo XX y que han sido grandes éxitos del Teatro Real y bla,bla,bla... porque a autores como Janacek,Berg,Poulenc e incluso Britten ya queda bastante fuera de lugar considerar su obra como "moderna". Moderna tiene que referirse en mi opinión a obras no menores de 30 ó 20 años.
Y por desgracia, tengo que contradecirme porque Mortier no ha respetado el equilibrio ni al público del Real : todo hay que equilibrarlo , ya que todos los públicos merecen ver sus obras en el teatro : desde una Tosca o Sonnambula hasta una Lecouvreur o Khovanstchina o hasta L'amour de Loin.
Como amante de las óperas tomadas como obras musicales, me parece loable la idea de traer nuevas tendencias operísticas al coliseo madrileño, para que nos vamos a engañar, y me parece interesante la próxima temporada, a la que tras una reflexión, espero con ansia, porque tiene obras que pueden despertar el interés de mucha gente : Cyrano,Iolanta o I due Figaro.
Las novedades de Mortier : Me parece interesante programar en el Teatro Real nuevas músicas o tendencias como cantos árabes, el ballet Choeurs/Coeurs o la performance de Abrahmovic,
pero que no estén englobadas oficialmente en una programación de ópera, porque no son ópera, aunque el Ballet sí que incluya coros de óperas. El Teatro Real debe abrirse a nuevas músicas y a públicos que en otras condiciones no verían estas obras (yo no tengo interés en ir a Nueva York para ver una Performance, o por razones económicas y no tan económicas un concierto de música árabe se escapa a mi presupuesto si no está en el Real, y pongo mi caso, aunque podrían ser muchos más), y porque el Teatro Real es el gran templo de la música culta de la capital española. Qué menos que abrirla sólo
un poco y dosificadamente a músicas del mundo.
En cuanto a las repeticiones de Mortier, creo que en algunos casos están justificadas. ¿Por que nos quejamos de reposiciones de óperas como Tosca, Lady Macbeth, Elektra o Pélleas? Estas obras BÁSICAS llevan mucho tiempo sin oirse, y como obras capitales merecen se oidas de vez en cuando, amén de que hay gente que ha podido no haberlas visto nunca y ésta es su oportunidad para verla. Yo no he visto nunca en escena Lady Macbeth, que se programó en 1999 o 2000. Y habrá gente nueva que nunca haya visto Elektra o Pelleas, ausentes desde 2002 (que yo sí las vi entonces). Y Tosca es una ópera tan maravillosa, cuya reposición para mí está más que justificada, tras 7 años de ausencia, si bien con otra producción posiblemente generaría más interés. Y habrán algunos que aún no la han visto en vivo. Yo no he visto a nadie quejarse tanto cuando del Moral ha repuesto obras como Tannhäuser, que se vio en 2002(Sagi-Barenboim) y en 2009(Moral). O Traviata, en 2005, tras su éxito en 2003.
No obstante ya digo que rompo la lanza a favor de una parte de la obra de Mortier al frente del Real : No comparto para nada la calificación de "periferia" a autores como Donizetti (el único belcantista yo que disfruto casi plenamente) o Bellini. No le gustan, pero son autores capitales de la música y esto es innegable. Con lo difícil que es componer una ópera, y que ésta sea una obra maestra, me parece poco elegante que alguien que no compone o no suele componer música se atreva a hablar así.
Y me gusta que piense en los jóvenes, ampliando el último minuto a 30 años.
No me parece bien que hable así de los cantantes españoles, porque es un comentario déspota : a fin de cuenta éstos tienen mucha tradición canora, y si en todo caso si esta escuela está estancada, debe hacerse lo posible por ayudarla u opinar que necesita evolucionar.
Y no me parece bien que destierre a las voces grandes. A mí me importa más la obra musical pero admito que los cantantes pueden entretenerte muchas veces más que la música que presencias.
Aunque bueno, un teatro con dinero público siempre tienta a un programador para hacer de él su laboratorio. Mortier, como del Moral han recurrido poco al bel canto o a programar obras que como bien dice Tunner llevan siglos sin verse en Madrid. Pero Mortier debería tomar más en cuenta a una sociedad a cuyo servicio está : porque vemos a un genio pedante que se aprovecha de un público no tan habituado a la vanguardia musical como lo están en Francia, Alemania o el Benelux. Pese a las cosas buenas que he dicho anteriormente.