Me acuerdo de mi primera grabación de Maria Callas. Yo por aquel entonces estaba entusiasmado con Turandot, y un amigo me dejó la grabación. Hasta entonces, mi única referencia sobre Callas es que la gente decía que era buena a pesra de tener un timbre feo, y que según mi amigo fue referencial en todo lo que grabó. Recuerdo que la grabación me horrorizó bastante: acostumbrado a la belleza de la voz de Sutherland en este papel, a su precisión en el agudo, me pareció que chillaba, la voz era desagradable y encima el tenor era un cuadro. Pero recordé que según mi amigo, Callas nunca es un amor a priemra vista sino que hay que conocer para valorarla. Y me dediqué a oír otras cosas.
Entonces, sacaron la colección de óperas de El País.
La traviata creo que fue la primera ens alir, y creo que era la única grabación de Callas de la colección. Fui a ponérmela, y directamente puse mi fragmento favorita:
Un dì, felice. Lo primero que me sorprendió fue lo cansino del tempo. EL tenor no me entusiasmaba nada. Pero entonces cantó ella, y oí un trino cantado tan perfectamente que me enamoré para siempre. Yo por aquel entonces no tenía ni idea de quién era el Onassis, ni de si Callas salía en las revistas del corazón o si
Casta diva era la nueva fragancia de Jean Paul Gaultier, o sea que imaginaos.
Para mí, si solo hubiese quedado esta grabación suya, hubiera batasdo para coronarla por enciam de cualqueir verdiana. Amén..