t4dzi0 escribió:
Gualtier Malde escribió:
Cuando descubrí a Leyla Gencer hace muchos años, me entusiasmó bastante.
Luego empecé a verle las costuras. Hoy la disfruto en algunas cosas (cada vez menos). Técnicamente muy irregular, trató de seguir los pasos de Callas, forzando el instrumento (esencialmente de soprano lírica), y pronto se convirtió en una colección de golpes de glotis.
Vamos como el Marqués: entre bien y notable. Me quedo en bien. Especialmente porque hay sopranos que me parecen más importantes que Gencer (entre ellas, la grandísima Scotto) y que no están en la lista.

Clarooo... la grandísima Scotto en cambio no era técnicamente tan irregular ni trató de seguir los pasos de Callas, forzando el instrumento ( esencialmente una soprano lírica tirando a lírico-ligera )
PD: Su volumen ( el de Gencer ) me parece a mí que era mayor que el de Caballé así que esencialmente era una soprano lírica tirando a spinto; corríjanme si me equivoco, sobretodo quienes pudieron escuchar a ambas en vivo
A ver...
Lo que usted plantea es sólo parcialmente cierto.
Scotto, creo yo, era técnicamente superior a Gencer. Por eso duró muchos años cantando, mientras que Gencer, ya a principios de los 70s, estaba en graves problemas (no es que Scotto nunca los tuvo, pero su carrera en estado brillante se mantuvo por mucho más tiempo). Y por eso tuvo una carrera mil veces más importante.
La italiana debutó en 1952 y no es sino hasta principios de los 70s (empezando por Vespri Siciliani) que empieza a abordar roles más pesados (hasta ese momento creo que Butterfly -la más grande que conozco- era lo más pesado de su dieta), y es hacia 1975-1976 que arranca con cosas más arriesgadas, que en efecto le costaron caro (y que en muchos casos abordó con éxito e inteligencia).
La osadía de Gencer fue mucho más temprana. Creo que Gencer era una lírica (su verdadera voz, en mi opinión, es la que se oye en los pasajes más líricos de la Bolena del 58). Pero al poco tiempo empezó a cantar y a cantar cosas que estaban más allá de su alcance natural, y empezó a oscurecer y a ensanchar el instrumento en forma artificial, hasta que su canto quedó reducido a trucos como golpes de glotis, graves forzados y demás elementos de artillería que la llevaron al inevitable declive. La voz que se oye en la Bolena citada es un instrumento muy pero muy distinto al que se escucha, por ejemplo, en el Devereux del 64. Y se puede escuchar que algo salió mal en los años que van de uno a otro registro.