Carl Tunner escribió:
Exacto y es un problema de los nuevos aficionados, porque cuando yo entré en la lírica, mi obsesión era escuchar y comprarme discos de Fleta, Caruso, Gigli, Pertile...
Debe ser que la mitomanía sirve para algo...
¿Y cuántas obras (completas, no arias sueltas) nuevas conocía usted entonces? Porque, que yo sepa, los días son de 24 horas y el tiempo que se invierte en una cosa no se invierte en otra.
Para mí es un obstáculo muy grande el que estos señores no hayan grabado, en general, obras completas. Me encantan la Isolde de Flagstad y el Pinkerton de Gigli, pero no me siento capaz de juzgar nada sobre Caruso tras haber escuchado cinco arias suyas de óperas distintas. No me gusta oír arias sueltas, por lo que ni suelo oír discos de recitales de cantantes modernos, ni de antiguos.
Los barítonos de esa época me parecen todo un manual del canto (y me tocará oír mucho sus grabaciones). Los tenores me resultan también muy interesantes. Pero no tengo ahora mismo ningún interés de conocer en profundidad a Emmy Destinn: la voz de soprano graba a gato, y no creo que sea una intérprete de la talla histórica de Caruso o Gigli (por mucha Minnie que crease).
Pero me habéis picado la curiosidad y me he puesto el Piccolo Iddio. No dudo de que fuera una gran intérprete, pero me he encontrado con una colección de sonidos fijos y graves abiertos y desconectados del resto de la tesitura(horrible el "fior di giglio e di rosa"). Aun así, la interpretación tiene detalles muy bonitos, y no puedo negar que sea una interpretación emotiva. Pero prefiero ponerme a la Scotto, que es más emocionante, suena mejor y la orquesta no cabe en mi habitación. Si además, en vez de grabar "O patria mia" me pone "O Vaterland", pues vamos apañados...
Por cierto, señor Tunner, ¿no considera la afición por escuchar arias sueltas magníficamente cantadas algo propio de un "aficionado de mesa camilla"?
Eso sí, les voy a reconocer una cosa. Me acabo de poner de deberes oír más cantantes de fritura.