Peter Quint escribió:
Pero recientemente un musicólogo extranjero que había participado en un congreso en España se me horrorizaba por la obsesión de los musicólogos españoles con los que él coincidió por el almacenamiento compulsivo de datos (esta obra se representó aquí, allí y en este otro lado con esta, esta, esta y esta fecha y este, este, este y este reparto) sin que tal recopilación enciclopédica se acompañara después apenas por ninguna reflexión crítica sobre qué lenguaje musical emplea la susodicha obra, qué hereda, de quién y cómo, y qué tiene de innovador y genuino. Todos los árboles pero ningún bosque, en su opinión.
No todos los musicólogos españoles tienen
(corrijo: tenemos) esa obsesión por el puro dato, ni un enfoque exclusivamente positivista. Estoy de acuerdo en que con los datos hay que hacer algo más que acumularlos. Pero también hay que ser precisos, creo.