Gino escribió:
¿La difusión por sí misma es buena o hay que atender a las condiciones ARTÍSTICAS en las que se hace?
Yo creo que la condición artística mínima e innegociable es que se ofrezca la obra íntegra sin manipulaciones, ni montajes, ni alteraciones. Además, que haya un nivel digno o decente en el coro y orquesta y que la conducción musical sea solvente. Todo eso, creo que está salvaguardado.
Cantantes: Un tenor joven y guapo con una voz bonita, grata y muchas carencias técnicas, de concepto de fraseo y con escasa personalidad. Algo normal y paradigmático en la ópera actual. En la línea de cualquier Duca que veamos en teatro hoy día.
Otra soprano joven y rozagante, insulsa, genérica y sin interés tanto en lo vocal como en lo interpretativo. Digo lo mismo que en el párrafo anterior.
Del Sr. que cantaba Rigoletto ya lo he dicho todo y no me voy a repetir.
Unos escenarios naturales, bellos (fotografiados por Storaro, ojo) asumibles para cualquiera y que no escandalizan ni confunden a nadie que puede seguir la obra sin sobresaltos.
Un nivel plausible, asumible y parangonable al que se vé en los teatros de cualquier nivel hoy día.
Pero a los teatros vamos cuatro, ni muchos aficionados van. Por tanto, este producto, muy lejos de ser una referencia pero sí con los mínimos de factura artística salvaguardados en mi opinión, ha rulado por el mundo y lo han visto millones de personas, de las que, insisto, saldrán aficionados que ya tendrán tiempo de conocer las interpretaciones referenciales, incluso de ver a Rigoletto en vaqueros o la obra amputada por algún director de escena.