Ulysses escribió:
Parsifal.
Pues ahí no lo tengo nada de claro señor Ulysses. Creo que es una de las pocas óperas que por muy malo que sea el tenor, véase el Parsifal de Krauss, no interfiere en forma alguna en la valoración general de la función; o más bien interfiere en menor grado; ¿será por eso que no me molesta el señor Domingo aquí?
En mi opinión, el papel que se lleva todo el peso es Gurnemanz -se lleva todo el peso de la narración en la primera mitad de los actos primero y tercero- pese a que no existe ningún tipo de lucimiento vocal, ni grandes dificultades, él es el que nos pone al tanto de todo; nuestro guía. Considero que un Gurnemanz que cante de forma rutinaria y monolítica, puede afectar más en la valoración de una obra maestra como ésta, incluso convertirla en un auténtico ladrillo, que un Parsifal (me refiero al tenor) "cumplidor".
El papel más monstruoso es, claro está, Kundry; cuántas podrán con ese terrible rango: la extensión va del Sol2 al Si4. Y el personaje más interesante es, por lo menos para mí, ese ser malvado, pero también profundamente torturado, de Klingsor. Pese a que su intervención sea breve: sólo 15 minutos. Lo rechaza Titurel, se automutila, aprende conjuros, tiene un castillo capaz de esclavizar a los caballeros del Grial, roba la lanza sagrada y lleva a la decadencia de la orden de caballeros, -el monje Gurnemanz es el que nos dice todo esto-. (Según el mismo Debussy, el personaje más humano de Parsifal). Y por si fuera poco, lo acompaña una de las mejores músicas que escribió Wagner: frenética, misteriosa y sensual. Por lo menos a mí, esta pareja me deja un impacto enorme, más que el papel del tenor, sin importar quién lo cante.
Bien, ahora los dejo hablar sobre: Elviras vs. Arturos.
