Carl Tunner escribió:
No le discuto lo de la octava aguda a voz plena de ese cantante. Muy admirado por Kraus, por otra parte.
Pero... ¿Usted escuchó un si natural o un Do de Kraus en un teatro?
Porque a mí aún me zumban los oídos. Así que la expresión "Kraus, por favor" sobra. Aplíquesela a otro.
Es que tal como razona usted, señor Tunner, da la impresión de que por estar Lauri-Volpi dotado de un registro mixto que Kraus nunca tuvo (y no porque no lo hubiese intentado: ahí tiene el aria de Snegurotchka que usted mismo señaló), se infiere que sus agudos eran en compensación más pobres. No me cabe duda de que la voz de Kraus corría de maravilla pese a su naturaleza lírico-ligera, pero halagos semejantes a los inspirados por Lauri-Volpi no los he escuchado ni leído aún.
Sobre el fraseo blandengue le puedo dar la razón, sí, no o no lo sé, dependiendo el caso. A mí por lo general me gusta, y a usted también pues de hecho le ha votado (con 60 años e indisimulablemente calante, y aun así lo ha escogido antes que a Corelli). Pero no confundamos fraseo con acentuación, porque la acentuación depende de la capacidad para colocar un sonido in maschera, y en eso de nuevo es supremo. ¿Cuántos podrían cantar la frase de Manrico,
Parlar non vuoi?... Balen treMENdo!, con ese ímpetu? Desierto...
Y en cuanto a Pavarotti, creo que tenía una facilidad natural para la media voz que, de haberse aprovechado mejor, le habría permitido cantar en mixto como hacía Gigli. Y sin perjuicio alguno para el resto de su voz.
Vamos, que no me cuenten historias de la técnica moderna. Los tenores se hacían oir en el teatro mucho antes de que llegasen Kraus y Pavarotti. Y mejor que ellos, en muchos casos. Por otra parte, la técnica de emisión de estos dos cantantes es la misma de finales del XIX, sobre todo en el caso de Kraus. Que, sea por incapacidad o por dejadez, no hayan tenido el mixto como los Marconi, Masini, Stagno o Gayarre; como Lauri-Volpi, Gigli, Slezak, Kozlovsky, Wittrisch, D'Arkor o Gedda... no quiere decir que este registro sea un anacronismo aborrecible.