Coincido, más o menos, con Inqui, aunque yo no lamente la ausencia de verdis
Muy bien en la zarzuela y en Mozart. Ah, y cantó la canción esa que tanto le gusta a Fantine (Rosser, ¿se escribe así?)
Inqui y el Conde en la Luna (y Rosina)

me dejaron sólo en el asalto a "camarotes"...
Crítica de "El Comercio" (D. Ramón Avello)
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Indudablemente, la elección del cantante para el homenaje no pudo haber sido más acertada. Sin haber cumplido treinta años, Orfila es una de las voces graves más sólidas del panorama lírico actual. Su timbre es de barítono o barítono bajo; su amplia tesitura le permite bajar con fuerza y potencia y subir sin forzar, manteniendo, tanto en los registros graves como agudos, una homogeneidad sin fisuras. Respecto a aspectos como capacidad respiratoria o proyección de matices, desde el más delicado y piano 'sotto voce' hasta las intensidades atronadoras, nos encontramos ante un cantante de facultades prodigiosas. A todo esto hay que añadir entre las cualidades del cantante, una atractiva y cercana presencia escénica, buena técnica y fino conocimiento estilístico. Con ello, el recital fue un éxito.
Orfila fue desgranando un extenso y variado repertorio, desde los papeles de bajo cómico de Leoporello o Fígaro, muy apropiados, por la agilidad vocal y el timbre, hasta las melodías 'cantabiles' y líricas de Puccini y belcantistas de Bellini. Todo ello coronado por una selecta antología de romanzas de zarzuela para barítono, interpretadas con una variada expresividad que envuelve y se sustenta en una enorme rotundidad vocal.
En definitiva, hemos escuchado a un cantante joven pero vocalmente maduro, que está en los inicios de una carrera musical que, sin duda, será brillante.