must = "tener que"........ en inglés, el verbo TO MUST es deber hacer algo, pero implica un deber que NO SE PUEDE OMITIR..... una obligación (moral o concreta)... en las TO MUST LIST, se incluye la lista de las cosas que SE DEBEN hacer, si o si........ un MUST es un DEBER, entonces.
Bomarzo, bueno, todo lo que se puede decir de la obra, ya está dicho (al menos, hasta donde yo la conozco). Es una ópera argentina, de ginastera, basada en el libro de Mujica Lainez, del mismo título (libro por demás interesante, que aporta montones de datos fabulosos, y una historia muy truculenta.... )
sobre el libro:
Contratapa del libro Bomarzo, Editorial Sudamericana escribió:
Bomarzo, de Manuel Mujica Lainez, es una de las novelas más singulares y apasionantes surgidas en nuestro país y en América.
Su aparición tuvo una resonancia extraordinaria, vinculada con la prohibición de la ópera que le inspiró al maestro Alberto Ginastera y que se estrenó en Washington con unánime éxito. Fue precedida también por el prestigio del Gran Premio Nacional de Literatura, del Premio John F. Kennedy y de la Medalla de Oro del Gobierno Italiano.
Críticos eminentes han señalado, aquí y en el extranjero, sus altos valores. Jorge Luis Borges, al ofrecer la comida con la cual se agasajó a Mujica Lainez poco después de la publicación de Bomarzo, le agradeció el bien que con este libro se le hacía a la novela como género literario.
Sin lugar a dudas, nacía un clásico de las letras argentinas.
sobre el compositor,
Citar:
Nació en Buenos Aires, Argentina, el 11 de abril de 1916. Murió en Ginebra, Suíza, el 25 de junio de 1983.
Su primer trabajo importante fue el ballet Penambí, que lo hizo conocido en toda Argentina.
De 1945 a 1948 abandona su país debido a su pésima relación con Perón. Va para Estados Unidos, donde estudia con Copland y Tanglewood.
Cerca de 1956 expande su estilo musical más allá de los límites de la nacionalidad. Es la época de excelentes trabajos.
En 1969 sale nuevamente de Argentina y va a vivir en Ginebra, Suíza.
Su música es esencialmente tradicionalista. Una ecléctica síntesis de técnicas de varias escuelas musicales está evidente en su composición más famosa, la ópera Bomarzo.
Quedó famoso como compositor de fuerte sentimiento nacionalista, a pesar de haber influencias de la música internacional que se producía en Europa después de la Segunda Guerra Mundial.
Su obra puede ser dividida en 3 períodos: nacionalismo objetivo, nacionalismo subjetivo y neo-expresionismo.
Sus primeros trabajos pertenecen al primer período. Él caracterizó ese período como una etapa de "nacionalismo objetivo" en el cual las características de la música folklórica se reproducían abiertamente. Usa el folklore argentino y es influenciado por Stravinsky, Bartok y Falla. Son de este período: Danzas Argentinas op. 2 para piano, Estancia (ballet), las Cinco Canciones Populares Argentinas, Las horas de una estancia y Pampeana nº 1. El estreno de la suite orquestal de su ballet Estancia, consolidó su posición dentro de Argentina.
A partir de 1948 comienza a usar técnicas de composición más avanzadas. Es el período de nacionalismo subjetivo, sin posiciones revolucionarias. Abandona los elementos populares tradicionales a pesar de continuar a usarlos simbólicamente. Jamás abandona las tradiciones argentinas. Son de esta fase Pampeana n. 3 para orquesta, y Sonata para piano n. 1. Durante ese segundo período, que comienza con la Sonata para piano, Ginastera adoptó la técnica dodecafónica. Su concepción a respecto de la técnica siempre fue libre y totalmente personal y su música tuvo siempre características inconfundiblemente nacionalistas. El Cuarteto de cuerda nº 2 tiene la misma calidad rítmica que aparecía en sus primeras obras y, a pesar del uso de técnicas dodecafónicas, ese cuarteto es esencialmente tonal. En este período las características étnicas, a pesar de presentes con una forma sublimada, se aplican de una manera menos consciente.
El período neo-expresionista, comienza aproximadamente en 1958. Está marcado por una busca continua de los procedimientos técnicos más avanzados y una disminución de la importancia que hasta poco otorgara a las características nacionales explícitas. No hay más folklore pero continúa habiendo elementos argentinos, como él mismo dijo. Además de una aproximación cada vez mayor a la forma dodecafónica, respondió a algunas de las nuevas corrientes que surgieron después de la Segunda Guerra Mundial integrando ciertos aspectos de la composición aleatoria y microtonal dentro de su propia orientación estilística general. Las obras más importantes de este período fueron las óperas Don Rodrigo, Bomarzo y Beatrix Cenci, que tuvieron gran éxito y lo situaron como el compositor latinoamericano más importante de su tiempo. De este último período tenemos aún dos Conciertos para piano, un Concierto para violín, el Popul Vuh para orquesta, el Concierto n. 2 para cello y orquesta y la Cantata para América Mágica.
y un artículo, con motivo de la reposición que se hizo en el 2003, donde se habla de los porqué de la censura de su estreno..... y algunas particularidades de la obra....
ENTREVISTA AL COMPOSITOR MARIO PERUSSO, EN EL REESTRENO DE "BOMARZO" Por DORA SALAS. escribió:
BUENOS AIRES, 18 (ANSA) - El "Parque de los Monstruos" de Bomarzo, cercano a Roma, nació en el siglo XVI de la imaginación del príncipe Pier Francesco Orsini, e inspiró la ópera homónima del argentino Alberto Ginastera, prohibida en 1967 por la dictadura local de turno, rehabilitada en 1972 y repuesta ahora en su homenaje en el Colón de Buenos Aires.
"Ustedes que por el mundo giran errantes buscando maravillas altas y estupendas, vengan aquí, donde hay rostros horribles, elefantes, leones, osos, orcas y dragones", reza una de las inscripciones de las esculturas del singular parque italiano.
Pero si trata de enfrentar horripilantes historias, las dos últimas dictaduras militares argentinas (1966-73 y 1976-83) no se quedan rezagadas en relación a los monstruos de Bomarzo, como sutilmente propone la actual versión del Colón, en la cual una bandera argentina envuelve en el acto final el cadáver del protagonista, fusionando su historia individual con la social.
La obra, con música de Ginastera y libro del polémico escritor argentino Manuel Mujica Láinez -ambos fallecidos- parece "inocente" a los ojos del público del siglo XXI, muy alejada de los epítetos de "escandalosa" o "inmoral" que le propinó la dictadura.
Sin embargo, las huestes de Juan Carlos Onganía -que detentaba el poder en 1967- cayeron sobre ella y obligaron a levantar su programación del Colón, en un escándalo cultural de proporciones internacionales que, "como suele suceder, sirvió de publicidad a la ópera", recuerda el compositor Mario Perusso.
Este artista, ex director artístico del Colón y actual maestro interno de esa sala, era en el '67 becario del Instituto Di Tella, punto de encuentro de la vanguardia intelectual argentina, y cuya dirección musical estaba a cargo del propio Ginastera.
"Onganía había visto el ballet 'El Mandarín Maravilloso' con coreografía de Oscar Arais, y la seducción de sus escenas lo irritó, al punto que se fue del teatro con su esposa y su hija", relata el maestro a ANSA.
"Después, la promoción comercial de 'Bomarzo', que aludía a sexo, violencia y lujuria, lo molestó aún más y su censor levantó el estreno", recuerda.
"Ginastera nos reunió en el Di Tella y nos dijo que era una nueva barbaridad" de la dictadura, que ya había avasallado la Universidad en la represiva "Noche de los bastones largos" contra los estudiantes y que se caracterizaba por perseguir a la juventud innovadora en todos los aspectos, desde compulsivos cortes de cabellos y tacones de zapatos hasta encarcelamientos masivos, como en junio de 1966.
Pero esos '60 de efervescencia cultural -"Buenos Aires estaba a la par de París y de Varsovia en lo musical y era cabeza del mundo también en plástica y literatura, con nombres como Julio Le Parc y Julio Cortázar", enfatiza Perusso- fueron reprimidos por las dictaduras, que secuestraron, torturaron y asesinaron a miles de personas, forzaron al exilio a otros tantos y llegaron a prohibir hasta la gramática estructural y la psicología de Jean Piaget por "subversivas".
Y en los pasillos del Colón se recuerda que el apellido "Orsini" del duque de Bomarzo -diminutivo de la palabra italiana oso y emblema del linaje- fue malinterpretado por los censores como una alusión a aproximaciones lujuriosas del duque con animales.
"La puesta actual no es lo que deseaban los autores, que habían ambientado la obra en el parque italiano, como propusieron en su momento los regisseurs Tito Capobianco y Roberto Oswald en el '72 y el '84. Ahora Alfredo Arias la ubica en los '60 y en el propio Di Tella", explica Perusso.
"Todos conocemos las habilidades y el dominio orquestal de Ginastera, con su sistema dodecafónico, a la manera de música incidental, muy bien interpretado por la orquesta estable del Colón, dirigida esta vez por el norteamericano Stefan Lano, quien realizó algunos cortes de acuerdo con Arias para dar más dinámica y aligerar el peso lúgubre del discurso musical", agrega.
En cuanto a las voces, el músico destaca el "esfuerzo realizado por el elenco de cantantes -superlativamente preparados por los maestros del Teatro- sobresaliendo la figura del tenor Carlos Bengolea en el rol protagónico".
Dirigido por el maestro argentino Alberto Balzanelli, el Coro Estable también tuvo esforzada labor cantando desde el foso la ardua y complejo partitura. Y como símbolo de un hipotético renacer, la fresca voz de la niña Carla Franzé abre y cierra la saga en excelente interpretación.
espero que alcance, si encuentro más información, la pasaré
beshos
simon
