Gino escribió:
Este fin de semana he tenido ocasión de debatir animadamente con Mr. Quint sobre di Stefano. ¡Cómo lo hemos opuesto, oiga! Imagínese que ni siquiera hubo necesidad de nombrar a Tito Gobbi para sacer lo peor de nosotros mismos. ¡Si hasta tuve que defenderlo!
No sea... inexacto. A Rafa Mora lo citamos en algún momento pero hay cosas sobre las que el médico no me deja "debatir animadamente", y tampoco recuerdo que vd le defendiera en exceso.
Peor ponía vd a la Esteban, trapotista!
En fin, respecto al tema. A mí sí me perturba Nilsson en Amelia y no me entusiasma Solti en su primera grabación (lo restante es excelso). Soberano, pero algo menos fresco Bergonzi con Leinsdorf (previsible y banal), con un reparto que tampoco me quita el hipo: a Leontyne Price había que dirigirla muy bien para que fuese conmovedora y desde luego éste no es el caso, y Merrill es mi epítome de la
luxury routine (por el contrario aprecio mucho a Verrett, muy poco contralto pero gran artista e implicada en el asunto, y a la entonces aún bastante audible Reri Grist). Para su segunda lectura Solti ha evolucionado mucho su visión del Ballo, retirando todo el efectismo y logrando una ductilidad insólita en el discurso. El lirismo tan marcado de su reparto está lejos del carácter mítico (o mitificado) del Verdi de los 50 y 60, pero (aparte de que todos cantan maravillosamente bien) el equipo vocal se implica en el concepto directorial con sincero entusiasmo (¿quién hubiera pensado, tras su extrañísima Desdémona, que Margaret Price fuese capaz de hacer un Verdi de tanta franqueza?) y, en especial, Luciano Pavarotti hace su último gran papel y obtiene el mayor logro artístico de su etapa de madurez. Por eso, mi opción sería la 5.
Con lo bien que estaba yo de vacaciones...
(EDITO: Con lo bien que ESTOY de vacaciones...)