Conde!...
Pero si ha sido preciosa la puesta en escena.
Nada exagerada y para mi gusto ni por asomo se parecia nadie a chiquito de la calzada.
Los movimientos eran dulces , lentos, pausados. con una parsimonia parecida a la ceremonia del te.
La entrada del coro en el primer acto con las sombrillas abiertas, despacito, con el recogimiento tipico de las mujeres japonesas.... y no como nosotras que vamos como motos, invitaba a la serenidad de una epoca y una cultura digna de admiración en muchas cosas, entre otras su educación.
Las japonesas se rien tapandose la boca incluso hoy en día. En el metro de París me dejó estupefacta verlas.
Y esto se reflejaba perfectamente en la Buterfly del Campoamor.
A mi me gustó mucho la dirección escénica. Y me hubiese cortado las venas, si como decía Almaviva, se hubiese trasladado a un burdel de París.
Ya nos contarás si lo ves de otra manera, y creo que no debes dejarte influir tanto por los comentarios de Raina. K., que a lo que se vé, tuvo un duro entrenamiento, a lo mejor innecesario para hacer el papel de Buterfly.
besos
