Peter Quint escribió:
Pues es como fuertérrimo. Ghiaurov mayestático total; le han dicho que Enrique VIII fue un rey famoso y entonces nos lo borisiza felipesegundiza a su antojo, pero la vocalidad es taaaaaaaaaaaaan imponente que da como igual. Alexander se esmera. Pero ya, se esmera y yasta. Souliotis es MEGAJORROROSA, una voz dura, sin ninguna ductilidad, sin afecto por el bel canto, sin gusto ni capacidad para la agilidad (no hace ni uno de los trinos de la Coppia iniqua), emitida a trompicones, ausente el 90% del tiempo e histérica el resto. Un cuadro. Ante tal despropósito, llama sobremanera la atención el verdadero milagro vocal de esa DIOSA del canto llamada Marilyn Horne, que no pierde la concentración en ningún momento y está dubitativa, apasionada, sincera y muy belcantista en todo momento, y en especial, precisamente, en el dúo con Bolena. Tras unas absurdas frases de recitativo disparadas sin criterio por Souliotis, oírla decir solamente Un' infelice devuelve al oyente a la magia expresiva del belcantismo más exigente, donde la expresión surge con naturalidad sólo cuando el supremo control de la fonación está dominado.
En resumen, un disco con una Horne genial y un Ghiaurov disfrutable, sin Percy y sobre todo (y esto es lo trágico) sin Joan Sutherland.
¿Pero no le parece que entre todo eso Souliotis tiene algo como temperamento o arrojo?