Ojú, tío, qué pesao con los círculos de opinión, o sea, con Ritmo.
¿Pero no puedes comprender que no hay nada malo en que existen grupos de personas que tengamos ideas parecidas? Mira, por poner un ejemplo de política, el otro día un buen amigo me dijo que (... editado por el autor) le parecía la figura política de más talento en España (también editado, para no dar pistas de quién hablo). Y yo, que no puedo estar más en desacuerdo con esa idea, no solo no le tiré los trastos a la cabeza (bueeeeno, un poquito

), sino que entiendo perfectamente que haya toda una línea de opinión que piense así, y que además tengan argumentos que, aunque yo no comparta, están bien razonados y llevan a determinadas conclusiones. Y no solo lo comprendo, sino que hasta me parece bueno, porque en el contraste de opiniones se haya la base de la verdadera madurez. Que cada uno respire como quiera, Gino, que para eso existe libertad.
Y te vuelvo a decir que lo que yo escribo es lo que opino, y no lo que me dicen otros. Que ya soy mayorcito, hombre.
Ah, se me olvidaba, esto escribí sobre Toscanini en mi blog:
"Que conste que lo hasta aquí escrito no pretende descalificar al italiano como director: su personalidad está muy definida y su batuta sabe conseguir lo que quiere. Ahora bien, para mi gusto sus maneras de enfocar la interpretación sinfónica resultan en general bastante poco convincentes, y desde luego escasamente adecuadas para un compositor como Brahms."
Y si me quieren perseguir, que me persigan. Seguro que los toscaninianos son menos feroces que ciertos jerezanos.
Venga, un abrazo.