Poco voy a decir de La Sonnambula ya que abre este hilo una cróonica suficentemente completa del amigo Tucker y, además, canceló Dessay.
La verdad es que fué una representación gris y me aburrí bastante. Iride Martínez es un sopranino con un timbre genérico e impersonal donde los haya, centro pobre y agudos estrechitos e hirirentes. Monótona y NOIOSA a más no poder. Un rollo.
Camarena da los agudos, es decoroso y poco más. Voz justita y como deshilachada, casi nada en el centro y no me llevó a ningún parnaso canoro. Ni hubo magia ni "pasó nada" en frases tan maravillosas como "Prendi l'anel ti dono", "Son geloso del zefiro errante" o "Più non reggo". Pertusi con la voz mate e instalado en esa plácida y apacible corrección en la que lleva ya años.
Anodino Pidò, que no ofreció mucho más que el espléndido sonido de la estupenda orquesta y un plausible acompañamiento. Alguién que pasa por "belcantista avezado", ni siquiera nos ofrece los da capo, algo que hoy día es inexplicable. La joven soprano que cantaba la Lisa, fué la voz con más proyección y fuste de todas, aunque, como bien apuntaba Tucker, está verde y las notas altas resultan desabridas.