Aprovechando que hoy tengo el día libre y como cura para el catarro, esta mañana he estado viendo fragmentos de estos DVDs:
Junto con "Andrea Chénier" y "Pagliacci", esta "Aida" completa la trilogía de óperas que Mario del Monaco interpretó en octubre de 1961 durante su gira japonesa (en concreto, esta grabación se realizó el 13 de octubre de 1961 en el Tokyo Bunka Kaikan). Aunque la voz de Mario del Monaco no estaba en su mejor momento en 1961, su Radamés me parece, en conjunto, más interesante que los que ofreció en México 51 o en la grabación con Erede de 1952. Es posible que su "Celeste Aida", corto de fiato, no sea tan impresionante como otros que grabó; pero desde el principio, se percibe un esfuerzo del tenor por matizar su interpretación. Conforme avanza la función, la voz se va calentando y ofrece momentos muy logrados, como el dúo con Aida y el final del tercer acto (con un "Sacerdote, io resto a te" impresionante) o el dúo final de la ópera. La Aida de Gabriella Tucci, sin resultar tan seductora como Callas o Tebaldi, construye un personaje sólido y matizado, quizás perjudicado por una voz con menos personalidad que la de otras de sus colegas. Protti -caracterizado como Carmen de Mairena- no es un Amonasro referencial -se echan de menos más matices-, pero cumple. Simionato es, quizás, lo mejor de la función: una Amneris referencial, que incluso supera interpretación con Karajan. Bien los secundarios -destacando un interesante Ramfis de Paolo Washington- y solvente la dirección de Capuana, aunque le falta la sutileza de los grandes directores. La escenografía y el vestuario son acartonados, pero no molestan: la caracterización es aceptable (salvando los maquillajes de Protti y Tucci) y las escenas de multitudes están bastante logradas. Quizás la imagen no sea tan nítida como la lograda en las otras funciones (la puesta en escena es oscura, lo que no facilita las cosas; sin olvidar el brazaletre dorado de Mario del Monaco, que deslumbra a la cámara en no pocas ocasiones), añadiéndose la sempiterna presencia de subtítulos en japonés (los subtítulos en otros idiomas se sitúan encima y pueden seguirse con cierta facilidad). El sonido es bueno -mono- y, en conjunto, es un DVD muy recomendable, aunque quizás menos logrado que el "Andrea Chénier" de Capuana y, sobre todo, el "Pagliacci" de Morelli.
Grabado el 4 de febrero de 1959 en el Tokyo Takarazuka Hall, es uno de los pocos documentos videográficos del Otello de Mario del Monaco (el otro que conozco es el acartonado estudio con Serafin en 1958, junto a la estupenda Desdemona de Carteri y el correcto Cappechi); ya sólo por eso, merece la atención. Aquí, Del Monaco, aparece en todo su esplendor, aunque ya se aprecian algunos signos de "decadencia" en su voz (algunas notas un poco desafinadas y cierto endurecimiento vocal). Su Otello, contrariamente a lo que pueda pensarse, aparece más comedido que de costumbre y es más interesante, en conjunto, que sus estudios de 1954 y 1961. Su dúo del acto I con Desdemona es uno de los más logrados de los que grabó, sin olvidar el "Esultate" o el "Niun mi tema", de gran altura. Tucci intepreta una Desdemona frágil y logra matices muy interesantes, pero no consigue superar en personalidad y belleza vocal a las consideradas como referencia en este papel, Freni y Tebaldi. Me gusta el Iago de Gobbi, pese a algunos problemas vocales y a ciertos excesos veristas (no puede decirse, sin embargo, que su interpretación no sea matizada). Viéndole moverse en escena uno se olvida de esos defectos y termina por quedar convencido con su Iago. Correctos los comprimarios y rutinaria, pero no molesta, dirección de Erede. Como sucede en la Aida, los elementos escenográficos son bastante convencionales, pero resultan efectivos. La calidad de imagen, algo desenfocada, con manchas, rallones y poco estable, está lejos de ser buena (aquí también aparecen de forma continuada los subtítulos en japonés). El sonido, pese a ser mono, es suficientemente claro, aunque pierde nitidez en las escenas de multitud y en algunos momentos de recogimiento vocal de los solistas. Sobre el escenario, pueden verse tres micrófonos, lo que da que pensar. Existe una grabación (en el sello baratito "Opera d´oro") de esta función nipona que sí está en estéreo, aunque éste sea algo rudimentario (lo que no sé es si será resultado de una remasterización o si la función, originalmente, se grabó en estéreo). En definitiva, un DVD muy recomendable para los fans de Del Monaco, pese a la calidad de imagen y a algunos aspectos interpretativos discutibles.