Bergonziano escribió:
Veamos algunas opiniones sobre esa..tipa ridícula que da asco verla:
En un blog, comentando su disco LAVA:
Con una vibrante, enérgica y deslumbrante entrada a través de la poderosa voz de Simone Kermes, iniciamos este luminoso paseo por una época en donde las ganas de vivir la vida en todo su esplendor, condicionaron un estilo de hacer música. Indudablemente, “Lava” no es un disco para inducirnos al relax, sino todo lo contrario. Su vitalidad nos irradia una potente energía que alegrará nuestro espíritu incluso en las composiciones con tempos y cadencias más lentas. Cuando escuchen magníficas obras, como por ejemplo “Morte amara” del ilustre Pergolesi, comprobarán la casi ilimitada capacidad de Simone Kermes para jugar con el registro, el tempo y el tono de su voz como si no necesitara volver llenar sus pulmones de aire para seguir cantando. Una extraordinaria cualidad que la convierte en una de las mejores sopranos en la actualidad para interpretar estas difíciles partituras del juego vocal. Y es que uno se queda tan extasiado escuchando su voz, y tan profundamente impresionado ante su virtuosismo interpretativo, que te hace volar mentalmente hacia realidades más propias de mundos celestiales llenos de luz.En otra página de música, comentando su disco Amor Sacro:
Simone Kermes acomete las dificultades impuestas por Vivaldi con un envidiable aplomo y luce una capacidad expresiva que hace tangibles los hermosos textos en latín, debidos a poetas anónimos, utilizados por el compositor. Desde los primeros acordes de "In furore iustissimae irae" ("En el furor de la ira más justa") queda claro que este es un disco destinado a remecer. La velocidad de las escalas y la fuerza en los golpes de arco que desarrollan las cuerdas hacen imaginar que, de haber existido amplificadores en esa época, el heavy metal habría aparecido dos siglos y medio antes. Kermes no se queda atrás en potencia y da vida a las palabras sobre la cólera divina, evidenciando su gran caudal vocal, al tiempo que desarrolla las demandantes agilidades con impecable precisión. La sección central del aria da capo inicial, el recitativo y la segunda aria del motete muestran la otra cara de la versátil soprano, cuando declara con dulzura su arrepentimiento y esperanza. El vértigo retorna con el Alleluia conclusivo, en el cual la cantante muestra las virtudes de su coloratura.Estos señores deben ser tontos y ridículos y me temo que yo también, pues sin ser un acalorado fan de la Sra. Kermes a la que por cierto descubrí hace bien poco en internet , me parece que tiene una voz muy interesante para el repertorio barroco.
Respeto sus opiniones pero convendría que no hicieran juicios tan tajantes que le dejan a uno con cara de

No sé quiénes son los autores de esos comentarios, pero me parece que no dicen nada útil para saber cómo canta la sra. Kermes.
Esto es un comentario en condiciones:
"Simone Kermes
ha voce di soprano leggero, poco o nulla appoggiata, che evoca fin dalle prime note il timbro chioccio e sbiancato dei controtenori oggi à la page. Forse anche questo dichiarato omaggio alla Cuzzoni è, in realtà, un tributo all'arte dei castrati, che in tempi recenti ha conosciuto ben due cimenti discografici ("Sacrificium" dell'impennacchiata Cecilia Bartoli e "La dolce fiamma" di Philippe Jaroussky, sul quale vi ragguaglieremo prossimamente...)?
Segnatamente nelle arie in stile concitato, il canto di sbalzo diviene il pretesto per lo sfoggio di un'assoluta disomogeneità dei registri vocali: artificiosamente pompato il grave (basti ascoltare l'attacco - un re - dell'aria tratta dallo Scipione), privo di sostegno il centro (i si ribattuti dell'ultimo assolo di Laodice nel Siroe), gridacchiato e non di rado stridulo l'acuto (emblematico a questo proposito il brano dal Tolomeo). Le agilità, poi, sono tutte in bocca e sfarfallate, in puro stile Bartoli. A ciò si aggiunga che in zona centrale (do-sol) compaiono spesso suoni al limite della stonatura, e spesso oltre quel limite (ad esempio nella sezione centrale di Piangerò la sorte mia). Non si capisce per quale ragione i suoni spezzati, i sospiri e i gémissement, che per ecumenico giudizio vengono riprovati nelle performance di Renée Fleming, debbano essere tollerati e anzi apprezzati in quelli delle "divine" del baroccò discografico. E sarà bello tacere delle estrose variazioni che la Kermes propone nei da capo, evocando i cimenti di Nella Anfuso.
Chi abbia poi avuto la ventura di ammirare almeno uno dei video della signora, che Youtube propone in copia, ricorderà bene come la medesima si produca, specie nei passaggi di agilità (ma non solo), in una plausibile imitazione di una tarantolata, con nutrito contorno di smorfie e boccacce. A ulteriore conferma di una tecnica vocale discutibile, per non dire di peggio. E anche in questo la Kermes è lungi dall'essere un caso isolato, nel panorama del baroccò (...)"
http://ilcorrieredellagrisi.blogspot.co ... zzoni.html
Poco que añadir.