Yo asistí ayer
Veamos :
La producción, en términos generales estuvo muy bien. La escena fue bellamente trabajada por Stephane Braunschweig, quien planteó una Jenufa psicológica, con esas paredes marrones que reflejaban el ambiente represivo de los pueblos eslavos en el siglo XIX. Y logrando bellos efectos como Jenufa cantando con la nieve o la perfecta fusión del traje de la Sacristana con la pared. Amén de la iglesia del final y los bailes checos. Una bella producción sin duda.
Musicalmente, hay varios contrastes :
Andrea Dankova, hizo una buena Jenufa, pero su nivel musical está muy lejos del de Karita Mattila con Katia Kabanova, aunque logró momentos de gran belleza en el acto segundo, cuando reza por su hijo. O en el duo de amor final.
Gordon Gietz, fue para mi gusto, el mejor cantante musicalmente hablando de la noche. Su Steva sonó firme, potente, si bien un muy heróico para lo irresponsable del personaje, pero sin duda alguna musicalmente cumplió, y muy bien.
Jorma Silvasti fue de más a menos , en el primer acto algo llano y frío, muy bien en el acto segundo, y totalmente involucrado y metido en el personaje en el tercero, haciendo una recreación muy bella del breve dúo de amor final ,junto a Dankova.
Mette Esjing hizo una excelente recreación de la abuela, con una voz enorme.
Bien el resto de comprimarios.
Ahora, lo más importante de la función : Anja Silja. Veamos. Anja Silja, a sus 69 años tiene la voz en franco declive, amén de que ha envejecido mal, en los últimos años. No recuerdo su Clitemnestra en 2002, pero había momentos en que la voz se emitía muy débil, se la comía la orquesta con frecuencia, y a veces no cantaba, gritaba. PERO superemos todo esto. Quedémonos con la gran actriz, la gran artista, que pese a todos sus defectos, TODAVÍA puede ofrecernos actauciones de calidad inmejorable. Porque, pese a esos defectos, esta mujer es una señora ARTISTA. Qué dramatismo, dibuja un retrato conmovedro de la Sacrsitana, en el segundo acto veíamos el terrible dilema moral, en el tercero, su arrepentimiento y su sentimiento de culpa. Incluso, por momentos, nos daba algunos momentos musicales de gran belleza, últimos coletazos de un gran arte que hacía las delicias del Bayreuth de comienzos de los 60. Y su actuación, su interpretación del rol fue lo que hizo una conmovedora y bella creación. Y por ello, se llevó una gran ovación y hasta un ramo de rosas.
Ivor Bolton fue de más a menos en la dirección ,logrando bellos momentos en la obertura, en el acto segundo y en el final. Pero muy lejos de Encinar (Osud) , Albrecht (Desde la ccasa de los muertos) y por supuesto Belholavek ( Katia), en otras obras de Janaçek.
De todos modos, una función redonda, por lo bello de la obra , de la producción y la oportunidad única de ver a Silja. Un gran éxito de esta temporada.