Otello es un obrón. Una culminación de la evolución Verdiana. Su clímax de talento (junto a Falstaff) como orquestador, como hombre de teatro, como caracterizador de personajes, el logro de ese continuum musical, sin abandonar nunca la melodía y la primacía del canto. Una evolución desde los presupuestos genuinos de la ópera italiana hacia una obra perfecta, redonda, sin convencionalismos, sin ataduras pero, insisto, sin renunciar nunca a las esencias. Por ello nunca usaré el término drama musical jajaja
Pero mi voto va para
IL Trovatore. Para mí es el culmen del melodrama romántico italiano. Una exhibición de inspiración si parangón. Con sus arias, sus dúos, sus tercetos, sus cuartetos, sus cabalette, la gran presencia aún de elementos belcantistas, su libreto "criticable" pero adecuado para proporcionar al maestro situaciones drmáticas, de indudable fuerza teatral, con pasiones encontradas, relaciones filiales y fratricidas. Con ese final, monumento a la concisión verdiana. En apenas unos compases nos resuleve todo, dos muertos, una venganza cumplimentada y un hombre desolado que se queda sin su amor y acaba de matar a su hermano. Nosotros, el públicio, nos quedamos sin respiración.
Una sucesión de números a cada uno más genial e inspirado que el anterior, donde la inventiva melódica del ser humano llega a límites dificílmente superables.
Pero obras maestras tiene unas cuántas, y magníficas óperas también. La peor, es entretenida. Disfrutables, todas.
Una mención para DOn Carlo que me pirra