viajero lirico escribió:
He estado un mes “lesionado”, sin poder escribir y ahora llego con las pilas cargadas.
Estuve en la Italiana del día 16 y me lo pasé bien, pero es que yo en una “ópera clásica”
es difícil que me lo pase mal. En parte fue gracias a la puesta en escena, clásica, respetuosa, donde ni siquiera la genialidad de turno del director de escena, el omnipresente raro felino, molestó a los músicos (instrumentales o vocales), cosa insólita en esas genialidades, y que sólo por ello ya mereció los aplausos agradecidos del final. Nada que ver con la insufrible puesta en escena de la Italiana de Jerez.
Y ya sólo quedaba disfrutar con la música de Rossini. Para empezar: era la primera vez que oía a Kasarova.. Mi modesta opinión es que tiene toda la voz construída a partir del grave, que lo refuerza, ensancha, amplifica (quizá porque carecía de él en su origen; es sólo una suposición) y lo distorsiona y afea. Con mucha frecuencia los comienzos de frase están atacados “di sotto”, es decir, cogiéndolos desde un tono más grave para luego ascender el sonido al tono correspondiente; y esto lo hace incluso cuando comienza con notas ya muy graves de por sí. Esto produce la mala impresión de que la afinación se hace por aproximación o tanteo. Como era de suponer el agudo se ha resentido con ello y parece corresponder a otra voz distinta. Aún así algún agudo extremo (por ejemplo el Si de Penso alla patria) sonó con tanto timbre que me hizo pensar que lo sigue teniendo rico e intacto y sería recuperable. De todos modos lo peor, para mí, es que las tomas de aire son demasiado manifiestas, incluso ruidosas, y entonces parece que respira con ansiedad, por falta de fiato. Por lo demás tiene hechuras de diva, y reviste al personaje de una parte del magnetismo deseable. En fin, me decepcionó aunque ya iba preparado por los comentarios del foro.
A Mironov se le puede aplicar con toda propiedad el término de tenorino. Una voz ligerísima y blanquísima. A partir del FA utiliza continuamente sonidos mixtos y falsetes, alternándolos con los de voz de pecho y mezclándolos con ellos, de forma que yo en muchos momentos no sabía qué tipo de emisión estaba utilizando. Realmente esto no es incompatible con Rossini, pues en su tiempo muchos lo hacían así; pero la voz, a pesar de su ligereza, no debe ir muy sobrada de agudo, pues en ambas arias optó por dar de lado a algunas dificultades. Cuando en alguna ocasión intentó reforzar el agudo para sacar más volumen, el sonido era más feo. Quedaba mejor más pequeñito, pero bien afinado. Su mejor arma es su buen aspecto físico, hoy más valorado por muchos que las cualidades musicales, y eso debe ser lo que le está dando tantos contratos. Desde luego fue mucho mejor el Lindoro que hizo en Jerez José Luis Sola, que no es un especialista, pero que tal como están las cosas quizá debería plantearse si continuar por ese camino, sin abandonar el belcanto. Ya adelanto que fueron mejores todos los intérpretes de Jerez, con la honrosa excepción de Chausson, quien mantuvo su personaje a tono con los requerimientos del papel. Por algo ha sido uno de los más competentes bajos bufos de los últimos años. Para mí fue el mejor del elenco. La voz está algo mermada y resultó evidente en el FA del “Papatacci”, que quedó claramente calante; pero hace un personaje digno.
Pertussi defendió su papel, con menos arrestos. Está lejos de ser un gran bajo y yo ni siquiera me atrevo a asegurar simplemente que sea bajo; pero tampoco es desastroso.
De Davinia Rodríguez alguien había hablado muy bien en este foro. Cuando se la empieza a oír, la voz llama la atención por volumen y timbre, pero en cuanto llega a los agudos empieza a destemplar. En cuanto tenga un papel más importante, en el que sus agudos no estén arropados en un concertante, eso será mucho más notorio, si no lo corrige.
Y los para mí dos peores del reparto: Angélica Mansilla, con voz muy áfona, que no corre en absoluto y Quiza, quien siempre me pareció un tenor y en esta obra, que requiere un barítono más grave, con mucho mayor motivo.
Esas son mis opiniones, distintas de las dadas por otros foreros, pero a lo mejor las suyas son más acertadas que las mías.
Terminó la ópera, fue largamente aplaudida y hasta que no terminaron los aplausos prácticamente nadie abandonó su asiento, actitud que contrasta con lo que he leído sobre alguna ópera contemporánea en la que a la mitad de la representación sólo permanecía en su sitio la mitad de los asistentes. ¿No quiere eso decir algo?
Dicen que quieren atraer nuevo público con los nuevos repertorios y no será eso lo que resulte; lo que podrán hacer es cambiar un público, que permanece fiel al repertorio clásico, por otro recién llegado, cuya fidelidad está aún por comprobarse, y que va a reír a carcajadas alguna de las gracias que los registas colocan justo en el momento en que la inspiración del compositor y el esmero del cantante requieren más silencio y concentración; o van a toser desaforadamente sin taparse con el pañuelo, también en esos momentos; o van a sonar sus móviles; o van a quitar los envoltorios de los caramelos o van a hacer comentarios en voz alta, etc. No digo que lo tengan que hacer todos los recién llegados, pero sí un porcentaje de ellos más alto que el del público ya habituado a estos espectáculos. Y a lo mejor luego resulta que cuando les pongan una obra contemporánea, lo que va a ocurrir cada vez con más frecuencia, se van a ir del teatro al primer descanso o sin esperar siquiera a que éste llegue. ¿A quién va a beneficiar eso? Sólo a los forofos de esas óperas contemporáneas que parece que, de momento, son todavía minoría. Es posible que, por este camino, algún día se cree este nuevo público que será aficionado a un espectáculo que se continuará llamando ópera, pero que tendrá muy poco que ver con la “ópera clásica”.
Con estas consideraciones, yo, ante una representación mediocre, permanecí aplaudiendo junto al resto de los asistentes. No premiaba a los intérpretes, sino a los responsables de la programación que me habían permitido ver una ópera de Rossini. A este compositor, a Bellini, Donizetti, Verdi, Puccini, veristas, Mozart, Wagner, R. Strauss, y muchos contemporáneos de todos ellos (Masenet, Gounod, Bizet, etc. etc.) los he nombrado especie protegida en peligro de extinción, y los voy a tratar como a tal. Si además de las pocas ganas que tienen de poner sus óperas, luego éstas no tienen éxito, dejarán de ponerlas totalmente. Siempre que vea una ópera de este tipo aplaudiré con largueza, y si encima la hacen bien, daré bravos como el que más.
Los comentarios leídos aquí me hicieron no comprar entradas para el segundo reparto hasta que hubiera visto el primero, y cuando ayer fui a sacarlas dos horas antes de la representación, ya sólo quedaban de 156 €, así que me vine a casa. Siento no haber visto a Silvia Tro.
Ah ! Pero se atrevieron en Jerez con una Italiana ? Que Valor !!!! Dice Vd. que el reparto vocal mejoró éste ( a mí CHausson ME ENCANTÓ, de la misma manera que el bueno de Almaguer en el Macbeth Jerezano de 5 díás antes )...quienes fueron los intérpretes ?
Coincido con Vd. En la mayor parte de sus comentarios, excepción hecha de lo de la "Gran Kasarova " ( "Por allí resooplaaa...." ) , que el día que me tocó a mí parecía más bien que acabase de levantarse de una resaca monumental de Pampero 25 que estuviese en una representación de un Rossini en una Plaza tan importante como es Madrid.
Respecto al tema "Nuevos Públicos vs Operas Difíciles ", pues mire Vd. Senor Mío, prefiero mil veces que ese tipo de "publico" faltón, maleducado, grosero etc NO VENGA NI a las "Operas Faciles" ( Ni al Cine, Ni al Teatro, ni de Botellón siquiera

). Que papuchi les compre ,si quieren demostar los duros que tienen , un par de las de 156 pavitos y molesten a las de los visones.
Por desgracia, algún melómano caería, por estar sentado en zona pijeril.
Lo siento pero sinceramente pienso que es mas saludable pra la Lírica en general que las producciones se piensen BASANDOSE en la Música y el LIBRETO, COMO HA SIDO SIEMPRE,: tanto sean contemporáneas como clásicas, siempre hay obras que, Si son difíciles,nunca van a ser POPULARES...Ejemplo: unas 5 horitas de un Haendel por decir algo. Y eso más "clásico" no puede ser...5 horas de chuches son 2 kilos.
No tratar de modificar en Exceso algo que lleva funcionando varios siglos, sinceramente, pienso, no es malo.
Estimado Caballero, reciba Vd. un cordial saludo;
AMP