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Habiendo tantas funciones memorables firmadas por Callas en los papeles de Lady Macbeth, Armida, Elena en I Vespri Siciliani, Medea, etc., me llama la atención que se hayan mencionado su Nedda (que a mí me gusta mucho, pero que es una referencia apenas marginal y sólo discográfica en su carrera) y su Paolina, que es un papel menor, que escogió para volver a poner los pies en La Scala cuando ya tenía una situación vocal muy comprometida, lo que es evidente, pues a pesar de la emoción que le pone al dúo final, el canto es inseguro y oscilante.
Para mí es difícil mencionar sólo 5 de Callas. Diría que la creme de la creme está en esto:
1. Traviata: cualquiera de sus Traviatas. Si me quedo con una, la de Milán, 1955, pero también está la de 1956, la de 1958 en Lisboa, la de 1958 en Covent Garden, y las dos de México, que si bien no son tan interesantes desde el punto de vista interpretativo, exhiben una voz que hacía lo que le daba la gana.
2. Norma: la del Covent Garden (1952), la de Milán (1955) y la de la RAI (Roma, no me acuerdo el año ahora).
3. Lucia: Scala (1954) y Berlín (1955).
4. Sonnambula: Scala (1955) y Colonia (1957).
5. Anna Bolena: Scala (1957)
6. Medea: mi favorita es la de Dallas, 1958.
7. Macbeth: Scala (1952).
8. Armida: Florencia (1952). El sonido es espantoso, pero es una de las cosas más impresionantes que cantó Callas.
9. I Vespri Siciliani: Florencia (1951). A pesar de que el mi natural que interpola al final del Bolero se le sale un poco de control, es una función magnífica.
10. Trovatore: para este servidor, la Leonora fundamental, en cualquiera de sus encarnaciones.
Lo de dejo hasta aquí, porque si no voy a poner todo el repertorio de Callas.
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