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Pego el argumento de la obra, por si sirve para que alguien se anime a la del Real (o a la de Bilbao):
La acción se desarrolla principalmente en el Convento de las Carmelitas en Compiègne y en París, durante la Revolución Francesa y el período del Terror, 1789-94.
Acto I
Escena I. En la biblioteca del Marqués de la Force
El Caballero de la Force se muestra preocupado por su hermana Blanche, cuyo coche fue detenido por una protesta pública. El Marqués, su padre, recuerda el pánico que ocurrió en los Reales Fuegos de Artificio diecinueve años antes, durante el cual su esposa dio a luz a Blanche. Poco después llega Blanche, aparentemente calmada. Al dirigirse a su habitación, se muestra aterrorizada por una sombra en la pared. Al cabo de un rato, anuncia su decisión de ingresar a la orden de las Carmelitas.
Escena II. En la antesala del convento de las Carmelitas
Semanas más tarde, la anciana Superiora, Madame de Croissy, interroga a Blanche para conocer los motivos por los que desea ingresar al convento, y le expone las características de la orden. La orden no puede proteger a nadie; ella misma es protegida por sus miembros. Al final del interrogatorio, la superiora bendice a Blanche y la recibe en el convento.
Escena III. En el interior del convento
La hermana Constanza, una joven de origen humilde, sorprende a Blanche al comunicarle una premonición: ambas morirán jóvenes, y el mismo día.
Escena IV. En la enfermería
Madame de Croissy agoniza y encomienda a la joven Blanche al cuidado de la Madre María. Tras un rapto de delirio, la Superiora muere.
Acto II
Escena I. En la capilla
Tras un sencillo y conmovedor réquiem para la Superiora, Blanche queda sola para custodiar el cuerpo. Presa del pánico, huye, y es amonestada por María, que luego la tranquiliza. Constanza explica que es posible que alguien muera la muerte de otro, y que la Superiora haya recibido la muerte equivocada.
Escena II. En el claustro
La nueva Superiora, Madame Lidoine, advierte a la orden sobre un futuro adverso. Durante el Ave María, se anuncia la llegada de un extraño. Es el hermano de Blanche. La Madre María autoriza un encuentro, pero exige estar presente.
Escena III. En la antesala
El Caballero le suplica a su hermana que abandone el convento. Como aristócrata y como religiosa, se encuentra doblemente en peligro ante el creciente Terror. Blanche está resuelta a permanecer en el convento, aún arriesgando su vida.
Escena IV. En la sacristía
El capellán del Carmelo da inicio a un Ave verum corpus junto a las Carmelitas y se dirige luego a su escondite. Una turba enfurecida se acerca al convento y golpea a sus puertas. Los comisarios ingresan y leen un decreto de expulsión del convento. Uno de ellos reconoce que sus simpatías están con las religiosas, pero que en los tiempos que corren, se ve obligado a seguir a la muchedumbre. Blanche recibe una escultura del Niño Jesús, pero un terrible estruendo proviniente de la calle la hace caer de sus manos y estrellarse en el piso.
Acto III
Escena I. En la capilla
El convento está devastado. Ante la ausencia de la Superiora, María propone que las hermanas tomen el voto del martirio. Para asegurar el consentimiento, propone un voto secreto. Sólo el voto de Blanche es negativo, por lo cual la decisión resulta sin efecto. Constanza se apresura a confesar que ella es la responsable del voto en contra, pero que ha recapacitado. El voto es entonces aceptado, y Blanche escapa. La orden se muestra preocupada al conocer que la comunidad ha sido declarada ilegal. La Superiora regresa y confirma el voto que la orden tomó en su ausencia.
Escena II. En la biblioteca del Marqués
Blanche vive como sirvienta en su antigua casa. Su padre fue condenado a la guillotina y sus bienes confiscados. Llega María y le comunica a Blanche que salvó su vida, pero su alma está en peligro: en la Bastilla se escucha el anuncio de que las Carmelitas de Compiègne han sido arrestadas.
Escena III. En la conserjería
La Superiora escucha la sentencia de muerte y entona una sentida oración. La Madre María se siente angustiada por no compartir el destino de sus hermanas. El capellán del Carmelo la consuela: si el Señor guarda para ella otro destino, ésa es Su voluntad.
Escena IV. En la Plaza de la Revolución
Las religiosas entonan una última oración mientras se dirigen al cadalso. La multitud murmura mientras las voces se extinguen, una a una, bajo la guillotina. Blanche se une a sus compañeras ante la mirada feliz de Constanza. La multitud se dispersa.
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