[quote="delaforce"]Agneta Eichenholz compone un retrato casi perfecto de esa Lulu soñada por el director de escena. ]
Y tanto porque me consta fehacientemente que el teatro y el director mucisal no la querían como protagonista de esta Lulú y Loy la impuso.
Me lo pasé muy bien, sobretodo por la orquesta que pocas veces ha sonado como anoche (granlabor de Inbal, por tanto, como esperábamos). Además hubo tensión teatral, no se notó apenas la gran debilidad de la cuerda y todas las familias de instrumentos, rayaron a grna altura, sin las pifias tantas veces habituales.
La protagonista funciona y realiza una gran caracterización del papel, con una voz excesivamente metálica, nada bella y con algunos sobreagudos instalados en el grito. Lo que me pregunto es en que otro papel nos la podríamos imagninar y aceptar. Una especilialista como ocurre en la mayoría de intérpretes de este papel (por ejemplo Anat Efraty, la anterior Lulú que ví en teatro). Fantástico Grundheber (al que aún le "rula" la voz) que en esa ocasión le ví el Schön y ahora, borda el Schigoltz. Los tenores paupérrimos, linfáticos, insutanciales y con grandes problemas técnicos pero funcionan en estos papele y en esta ópera. Brava, la Larmore.
A mí la ¿producción? no me gustó nada y si quieren dejar todo a la imaginación del espectador, que lo hagan en concierto y nos ahorramos la pasta que se habrá llevado el divo-regista. Obligaba a la gente a ir al teatro con la ópera estudiada y aprendida. Bastante estress hay entre el personal con sus trabajos, sus preocupaciones, para tener que ir al teatro como si fueran a un examen.
Craso error, además, en una ópera difícil y escasamente popular.
Pero lo fácil es llamarles incultos, borregos y que les gusta el verismo (será porque lo oigan en disco, no por lo que han podido verlo en el Real)
Será muy bonito dejar viva a la Geschwitz pero no va en consonancia con la voluntad de los autores, que según interesa, es lo que siempre debe prevalecer, tal y como he leído por aquí.
SI un señor coje una bolsa de judiones de EL Barco las agita durante 4 minutos, graba a un niño llorando porque tiene hambre (que luego amplificará convenientemente), coloca a un señor con una tiza chirriando sobre una pizarra y luego mezcla los judiones con los garbanzos para finalizar, y lo llama ópera, parece ser que los demás hemos de gritar amén, pero si se manipulan libretos, intenciones del compositor por parte de los registas, hay que hacerles la ola.
!amos anda!
