piano61 escribió:
Carl Tunner escribió:
No, Plácido es siempre muy amable con el público. Como debe ser un divo.
Yo tengo una anécdota que corrobora esa amabilidad:
Era a finales de los 70 o principios de los 80.
Estabamos en la puerta del Teatro de la Zarzuela de Madrid haciendo la cola para sacar entradas para la tercera representación (la "popular") de la ópera que cantaba Plácido Domingo esa temporada.
En esa época se podía estar dos o tres días haciendo cola casi casi física para conseguir dos entradas.
Cuando digo "casi casi física" me refiero a que se hacía una lista y ésta lista se pasaba varias veces al día: 7 y 12 de la mañana, 4 y 8 de la tarde y 12 de la noche. El día que se sacaban las entradas se hacía un pase a las 4 de la madrugada, el de las 7 y a las 9 se formaba la cola física. ¡Aquello sí que era afición!
El caso es que un día, a eso de las 10 de la noche, estabamos de tertulia en la puerta del teatro, tras el pase de lista de las 8, y apareció Plácido Domingo. Salía de ensayar.
Preguntó a un acompañante qué hacíamos allí. Su acompañante se lo dijo y él se detuvo para saludarnos y hablar un momento con nosotros.
Se marchó y al cabo de unos minutos aparecieron dos camareros de un restaurante cercano con unos unas botellas de vino y unos platos con raciones. Los camareros nos dijeron: "de parte del señor Domingo".
¿Que queréis que os diga? Desde ese momento, el señor Domingo me ganó como amigo.
Al cabo de los años, cada vez que le veo le recuerdo la anécdota.
Dios mío qué bonita anécdota

. Gracias a Dios, hoy con la venta por internet, puedes comprarte entradas para la ópera que tú quieras, sin tener que chuparte colas enormes. Yo, a mis 21 años, todavía, puedo decir que viví los últimos tiempos de esas colas, cuando era adolescente, porque hasta 2004 ó 2005 no había venta por internet y hasta 2004 la venta por teléfono o era muy negligente, o en muchos casos, inexistente. En 2003, para ver Las Bodas de Figaro, se me ocurrió ir ( a las 10 de la mañana) a comprar una localidad, y la cola llegaba hasta el final de la plaza Isabel II esquina con Campomanes... o cuando vi Tosca en 2004, el 28 de Diciembre de 2003, donde la cola también era enorme. Pero lo más desesperante que sucedió fue que dos horas más tarde de llegar yo(y llegué a las 8:25) nos metieron a todos dentro del teatro para no tener que pasar más frío, pero se formó una cola en S interminable que duró, al menos hasta que yo consiguiera entrada, 2 horas y 45 minutos.
Si hasta mi profe de Historia se cruzó conmigo para ir a una exposición en el palacio Real... ¡y al volver de allí todavía me encontró en la cola y me dio unos folletos para que no me aburra!
Bueno, los que vieron a la Callas en vivo lo pasaron peor que yo... me conusela saber eso.
