Creo que es imprescindible estar preparado para una obra, por cierto quiero hacer un pequeño comentario, no creen que hay obras que con apenas catar unas escenas principales, que aún sin conocer todo el libreto, ni conocer cientos de versiones, sino más bien los hechos que acontecen en cada escena, resulta suficiente para quedar enamorados de la misma, debe ser una gran experiencia ser desflorado por estas obras, alguien puede imaginarse como sería conocer por primera vez una obra como Don Giovanni sin saber nada de la misma; pero también tengo la experiencia, y esto es totalmente cierto, de que hay otras que resultan más fascinantes sin conocer una parte escencial de la misma como lo es el libreto o sin empezar a cavilar ampliamente sobre éste, como ejemplo debo de decir que en mis inicios en este mundo de la ópera adoraba el Il Trovatore aunque no lo crean, me encantaba escuchar esas arias sueltas que venían en los discos de grandes éxitos o recopilatorios, y cuando por fin me animé a leerme el libreto, me pareció insufrible

y desde ese momento hasta ahora no puedo con esta ópera, lo mismo me pasó con la Bohème, hay veces si que el argumento es un pretexto para colocar música, entonces una pregunta es posible que el hecho de conocer más una obra pueda llevarnos a no apreciar la misma, o simplemente de nuevo se cae en las filias y fobias de cada uno.
Sin embargo tenemos la otra cara de la moneda, obras que no valoraba porque las conocía superficialmente, ejemplos hay muchos, Boris, Wozzeck, Lulu, Parsifal, Peter Grimes, La vuelta de tuerca...