delaforce escribió:
Desde luego, la puesta en escena sí que parece propia de "una función de fin de curso de un conservatorio". Lo del fusilamiento del final y el alegato antibelicista está más visto que los escarceos amorosos de Paris Hilton y Cristiano Ronaldo.
Como ya han comentado otros foreros, no hay nada en Puritani que se preste a los senderos más trillados de nuestros amigos "conceptuales". Para encontrarle tres pies al gato, habrá que trabajar un poco más, y con trasladar la acción a la I Guerra Mundial, no llega.
Recordemos los códigos del melodrama belliniano. La clave de la ópera está en esas melodías y esas voces, que en este caso son fundamentales, pues llevan casi todo el peso de la obra. Simplemente, porque así lo quiso el compositor. ¿Qué el argumento es un poco tonto?. Cierto, pero no más que el de una princesa prometida a un rey, que se enamora del guerrero que ha ido a llevarla ante su futuro esposo por beber un filtro de amor, y acaba suicidándose ante la muerte del guerrero. En ópera, muchas, muchas veces, lo importante no es el argumento.
Dicho esto, el libreto, como tal libreto de un melodrama italiano de la primera mitad del siglo XIX (por más que la ópera se estrenara en Francia), no está a la altura de muchos de los concebidos por Romani para Bellini.
Yo no diría que se trata de argumentos ridículos en ningún caso de los que menciona. Lo son si nos atenemos a lo que tienen de anécdotico.
Más allá de la anécdota uno se encuentra con el tema del amor fatal o en el caso de Puritani con una recreación del héroe romántico y de su universo moral , su proyección al ideal , el elemento caballeresco ...
Es lastimoso que los registas en lugar de trabajar la atmósfera en la que ocurre la acción se dediquen a transmitirnos las tonterias que llevan en la cabeza, sean de tipo doctrinario social o político, o patológicas simplemente. De ese modo no sólo tergiversan obras de arte que pertenecen al patrimonio de la humanidad , sino que confunden al público que asiste a las representaciones y hacen hacer el ridículo al artista .