Bueno, ahora que ha pasado un poco de rato y ya me vuelve el aire, les comento un poco.
A ver que piense...
Es que TODO está mal. TODO. De entrada, se sigue la edición Öser de forma superdogmática y con muy poco criterio teatral, lo que resulta, en sí, criticable, pero sobre todo, absolutamente incoherente con el cast elegido. ¿Por qué asumir en conjunto una edición crítica que fue francamente polémica, incluso en sus extremos más censurables realizando un esfuerzo de fidelidad a la obra casi más papista que el papa, y luego cortar los diálogos hasta el ridículo (una frase o dos entre dos números y a correr) y hacer el cast, como con acierto escribió London Green, con "the Merry Widow as Carmen, Sophie as Micaela, Turiddu as Don José, and Macbeth as Escamillo"? Sólo el excéntrico Lorin Maazel lo sabe.
Y lo cierto es que el director se DESCORCHA a excentricidades. Quizá resulte paradigmática la canción gitana, donde el progresivo accellerando del tempo alcanza dimensiones desproporcionadas e histéricas, además de tomarse la libertad de que, en vez de ser las tres gitanas quienes terminan el estribillo de Carmen tras cada estrofa, la primera evz es Frasquita sola (una desolada Arleen Auger que parece estar mirando al ingeniero de sonido en plan "¿vd. se lo cree que yo soy una gitana de perversión?), la segunda vez Frasquita con Mercedes (Jane Berbié) y la tercera vez, las tres juntas. Lo de Anna Moffo con la medida de cuatro semicorcheas omnipresente en el estribillo, de película de Spielberg basada en un relato de Stephen King.
Anna Moffo tiene un centro oscuro, pero no es mezzo. Ahí su voz no brilla ni tiene armónicos. Y al final acaba dando la idea de una Carmen ahogada, sofocada, como con dejadez. La astuta cantante, que es friki pero no tonta, tiene ciertos algunos aciertos expresivos en el acto II, pero pierde absolutamente el norte en un dúo final demencial, donde muta en una especie de Santuzza histérica. Un espanto. A Corelli o se le ata en muy corto (y más en ópera francesa) o desbarra. ¿Y vds. ven a Lorin Maazel atándole en corto? ¿A que no? Pues eso. El descorche en los actos III y IV se ve venir desde el principio, pero cuando llegan, el tenor supera las expectativas. Su primera frase del acto III, "Notre metier" en el conjunto de los contrabandistas, como para echarlo de la grabación (¿echarlo por qué? Por friki no será...). Miren que es chungo no triunfar con Micaela. Pues Helen Donath lo consigue. Sin duda canta muy bien (y está emocionante en "ta mére se meurt"), pero la suya es una Micaela con nata, merengue, cabello de ángel, chantilly y chocolate caliente por encima. Un empalague integral. Y Piero Cappuccilli, aparte de alguna cantada de pronunciación escandalosa, tiene la voz aún muy "clara", con poco empaque, y no termina de pillar de lo que va el personaje de Escamillo. Van Dam está bien como Zuñiga, con ganas de dar expresión certera a sus pocas frases (demencialmente lentas y con absurdas paradinhas made in Maazel en el coro de las cigarreras), y Arleen Auger y Jane Berbié afinan muy bien.
Confiando en lo que decía Idi, esto es el
Anticristo de Lars von Trier hecho grabación de ópera. Créanme.