Carl Tunner escribió:
Como siempre, algo de concisión hubiera sido deseable (ya hemos dicho que el cuerpo humano es incapaz de mantener la atención más allá de un determinado tiempo, aunque esté viendo lo que más pueda gustarle enla vida) pero es imposible reclamársela a quién estaba convencido que todo lo que salía de su cerebro era genial y, por tanto, había que plasmarlo en la partitura.
Es todo lo contrario, hay compositores italianos que componían óperas en dos semanas y con actos de duración mayor que dos de las óperas de Wagner, como por ejemplo el primero de Matilde di Shabran de mi también admiradísimo Rossini.
No todo lo que salía de la cabeza de Wagner iba a la partitura y menos en el caso de Parsifal cuyo proceso de composición fue largo y reposado, no llega a una media de 5 compases diarios y donde todos los pasajes eran planificados y revisados en un proceso de elaboración largo, en el que otros compositores con el mismo tiempo realizaron 18 óperas. A ver cuando algunos se dan cuenta que en la escena de la Sala del Grial no cabe una cabaletta.
De esta manera dejó para la posteridad la obra de arte más bella, intensa, profunda, emocionante y hermosa, que estos oídos han escuchado y estos ojos han visto.
Cuando se dice que se quiere amputar Parsifal, estaría bien que se dijera qué pasaje concreto se quiere suprimir, para que quede constancia ante todos del bochornoso atentado a la humanidad que se quiere realizar.
Qué partidillo más majo, ¿Qué son... octavos?
